Un regreso de máxima exigencia para el COB

VUELTA A LA ACCIÓN

Tras la pausa por la ventana FIBA, el COB, con Jürgens recuperado, calibra sus opciones de play off en la visita a un Gipuzkoa instalado en la zona noble

Seixas lanza a canasta ante la mirada de sus compañeros durante un entrenamiento.
Seixas lanza a canasta ante la mirada de sus compañeros durante un entrenamiento. | Martiño Pinal

Vuelve la acción para el COB y lo hace visitando al Gipuzkoa en un duelo que exigirá el máximo. Un fin de semana sin partidos por los compromisos internacionales dejó la sensación de que ha pasado un mundo. En ese tiempo, Smith dijo adiós, Jürgens se recuperó tras dos meses en el dique seco y Lisboa, Gill y Vrabac volvieron sanos y salvos tras batirse el cobre con sus selecciones. Así que Moncho López tiene a sus 12 hombres para medirse a un equipo instalado en la zona noble y que pondrá a prueba los argumentos que presentan los ourensanos para entrar en el play off.

La mejor de esta semana corta de entrenamientos estuvo en la cantidad. La calidad no fue mala, pero no todos los jugadores están en la misma “onda”, bien sea físicamente o de asimilación de conceptos en el caso del último en llegar, Adin Vrabac. Aun así, el equipo ourensano trabajó bien durante tres días, sabiendo que tendrán que poner su mejor versión sobre la pista para superar a un rival que se ha ganado a pulso la etiqueta de “bestia negra” a tenor de los últimos cara a cara entre ambos.

El “catecismo” cobista es claro y meridiano. La pelea por el control del rebote ofensivo siempre es uno de los aspectos fundamentales si está el COB metido en el ajo, con el subidón que pegaron los ourensanos una vez volvieron a disponer de sus tres pívots. Rotaciones más cortas a mayor intensidad. La intensidad defensiva será obligatoria ante un Gipuzkoa con modos y maneras de martillo pilón, pero también con algún verso libre como Tate, que se genera puntos a base de talento.

Ataque y defensa

En ataque, el COB tendrá que esmerarse ante un rival que suele reducir las prestaciones ofensivas de sus adversarios. Encontrar las vías de acceso a ese entramado está subrayado en rojo en la libreta de un Moncho López que también tiene en mente el partido de la primera vuelta disputado en el Pazo, donde una mala salida dio al traste con las opciones de victoria ourensana pese a los intentos que llegaron posteriormente.

Ahí llegó la consolidación de un equipo vasco que comenzó la temporada con tres derrotas y que resucitó sin necesidad de que fuera Semana Santa. La llegada de Tate les sentó bien y los Arroyo, Korsantia, Ngom o McGhie empezaron a parecerse a lo que se esperaba de ellos. Están cuartos en la clasificación y acumulan seis victorias seguidas en casa. En sus casas, mejor dicho, porque hay aparece otro factor. Desde febrero, los vascos dejaron el Amenabar Arena para volver al Gasca, escenario del partido de hoy.

La jornada después de las ventanas internacionales siempre tiene un color especial. Idas y venidas que agitan el avispero y cambian el paso a unos y otros. Ahí tratará de moverse bien un COB que buscará comenzar de la mejor manera posible una semana de tres partidos. Luego vendrá el líder Básquet Coruña entre semana y el Tizona el próximo sábado. Con dos citas en el Pazo, sumar una victoria de prestigio en Gipuzkoa aumentaría los enteros de un equipo que quiere mirar hacia arriba y que tiene, desde las 18:00 horas, la oportunidad para demostrarlo.

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