Entroido

Danza al ritmo del Folión

Entroido

ENTROIDO 2020

Danza al ritmo del Folión

El boteiro bailando al ritmo del Folión.
photo_camera El boteiro bailando al ritmo del Folión.
Los Boteiros bailan y hacen sonar sus chocas al ritmo que marcan los bombos que suenan a Folión
 

En Vilariño de Conso se celebra el que muchos el Entroido en estado puro. El boteiro es el personaje estelar, es el dirigente del Folión, el centro principal de la actividad entroidero. El Folión lo componen un grupo de personas tocando bombos y guadañas al mismo compás. No hay un único Folión sino que son varios de diferentes aldeas. Al ritmo del sonido que emiten los bombos los boteiros bailan a su son y sus máscaras tienen una simbología características que sugiere el origen.

Uno de los actos más singulares del Entroido en la comarca es la Fuliada, una obra de teatro tremendamente satírica y pícara  en la que se tratan todo tipo de elementos de la actualidad. No hay nada que se escape a la crítica del Entroido.

Vilariño de Conso pertenece a esa zona que se conoce como el Oriente ourensano en donde el Entroido tiene algo de ancestral e histórico.

La máscara que cubre la cara del boteiro es un elemento de enrome fuerza simbólica y que define toda su indumentaria. Según la tradición en el cinto deben colgar 13 chocas que los boteiros hacen sonar y van marcando el ritmo del paso. Calzones de colores y botas de cuero negro complementan el ropaje del personaje. Su atuendo se  completa con unos largos palos llamados moncas de los que se cuelga una borla. 

El Entroido siempre ha marcado el final de una estación y el inicio de otra. En esta tradición ancestral el Folión representa el deseo de espantar al miedo, ahuyentar las eternas noches en las que rondaban las ánimas de los muertos de huir en definitiva del invierno, que es la muerte, y anunciar que se acerca otra vez la primavera y con ella llega la vida.

El Domingo de Entroido es el día grande de la fiesta. Bajando desde las diferentes parroquias, los diversos foliones se dan cita en la capital del ayuntamiento

 El tractor sustituye al antiguo carro de bueyes y sobre el mismo se encaraman, imitando carrozas, representaciones de costumbres pasadas asociadas a los trabajos agrícolas de los que ya solo queda el recuerdo.