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Jácome aparca las medidas del plan de movilidad de Ourense y revienta su cronograma

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Jácome aparca las medidas del plan de movilidad de Ourense y revienta su cronograma

El caos en zonas peatonales sigue siendo una seña de identidad ourensana. (FOTO: José Paz)
photo_camera El caos en zonas peatonales sigue siendo una seña de identidad ourensana. (FOTO: José Paz)
El Concello sigue sin sentar las bases de una ciudad peatonalizada cuando se cumple un año de la aprobación del documento

Un año después de que la junta de gobierno local de Ourense aprobase el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), un extenso documento concebido como hoja de ruta para transformar el modelo de ciudad y conseguir una urbe enfocada al peatón, el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha aparcado las medidas incluidas y, en consecuencia, reventado el minucioso cronograma elaborado por las arquitectas Paula Feijóo y Emma Noriega, encargadas de volcar en un plan toda la documentación recopilada durante el pasado mandato en el marco del proyecto Móvete por Ourense, con una multitudinaria participación vecinal y de distintos colectivos que permitió conseguir un plan con un amplio consenso.

Pese a disponer de esta "biblia", los logros han sido claramente escasos, por lo que el Concello sigue sin sentar las bases para revolucionar su movilidad, manteniéndose los mismos problemas que había hace un año, con un Jácome que según declara el exedil de Infraestructuras, Miguel Caride, nunca se ha tomado en serio. "Yo se lo dejé en su despacho y ni lo leyó, pero eso sí, dijo que él era el que se ponía al frente de la movilidad y el que tiene la última palabra. Paró proyectos, la procrastinación de la que tanto habla la aplicó al 100%", explica Caride sobre su excompañero.

Escaso bagaje

Con objetivos establecidos a corto, medio y largo plazo y un pormenorizado estudio económico, el resultado tras el primer año con el PMUS es clarificador. De los 15 grandes retos que se establecían en el documento, apenas se pueden dar por impulsados un par de ellos, sin que haya un gran avance. Así, por ejemplo, sí se han encargado ya algunos proyectos del denominado plan de accesibilidad vertical para instalar elementos mecánicos que permitan salvar altos desniveles o se han encargado aforos de tráfico para analizar el volumen de vehículos en las principales vías de la ciudad.

Sin embargo, poco más se puede rascar. La salida de Caride del gobierno municipal dejó en "stand by" una acción clave para coordinar el desarrollo del plan, la creación de una Oficina Municipal de Movilidad que se encargaría de centralizar todo lo relacionado con esta revolución. Frustrado esto, nada de sabe de la comisión de seguimiento del PMUS, la creación de canales participativos o de las campañas informativas para explicar, por ejemplo, el contenido de las medidas a desarrollar.

Obsoleto

Entre los principales hándicaps de Ourense, está la precaria situación en la que se encuentra un arma fundamental en este desafío de revolucionar la movilidad, el transporte público. Con el cierre del ejercicio a punto de caer, no se atisba por ahora la licitación de la nueva concesión que permita modernizar tanto la flota de autocares como el mapa de líneas, diseñado para principios de siglo y que no se ha adaptado a los cambios que han ido surgiendo en el municipio, desconectado también del área metropolitana. Los convenios con el resto de concellos para mejorar la conectividad siguen aparcados.

En paralelo a esto, tampoco se ha iniciado la revisión de la ordenanzas municipal de tráfico ni la elaboración de una norma para establecer los usos de las vías urbanas. El control semafórico sigue también en mínimos.

Sin concienciación

El Concello tampoco ha conectado con la ciudadanía, que según fija el PMUS debe ser partícipe de los cambios que se produzcan. Así, pese a programarse diferentes campañas informativas y de concienciación sobre aspectos, como la "ciudad 30" o en los centros educativos, el resultado es negativo. Tampoco se ha elaborado algo tan sencillo como el "metrominuto", una herramienta pensada para animar a realizar desplazamientos a pie indicando el tiempo de recorrido entre puntos de interés. En materia de aparcamiento, todo se ha quedado en vagos anuncios de Jácome de habilitar zonas de estacionamiento, pero sin contar con un proyecto viable a corto plazo.

Con estos mimbres, se antoja difícil materializar un plan que se proyecta a largo plazo con el objetivo de que se consiga una gran segunda peatonalización que genere una "almendra" interna en el casco urbano. Una quimera a día de hoy. 

Las acciones incumplidas

Oficina municipal

Se planteaba la creación de un órgano que coordinase todo el plan.

Campañas

La concienciación, un factor clave para abordar la transformación.

Aparcamiento

Las carencias siguen, sin que se hayan aportado soluciones.

Transporte público

Nada se sabe del concurso para renovar una concesión que acumula varios años caducada.

Normativa

Revisar la ordenanza de tráfico para adaptarla a la nueva realidad o establecer una norma que establezca el reparto de usos de la vía pública, deberes incumplidos por Jácome y su gobierno.

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