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Ciberseguridad, la tarea pendiente de los usuarios de internet

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CIBERSEGURIDAD

Ciberseguridad, la tarea pendiente de los usuarios de internet

Cada vez utilizamos internet con más intensidad, y concienciarnos de mantener unas comunicaciones seguras debería ser una prioridad para todos.

Internet nos facilita muchísimo la vida, de eso no hay duda. Un imaginario vecino de Allariz que necesite tramitar un cambio de domicilio, por ejemplo, ya no tiene que desplazarse a Ourense obligatoriamente para tan fastidioso trámite.

La Administración General del Estado en prácticamente cualquier trámite que tengamos que realizar con ellos, y muchos servicios de la Xunta, ya ofrecen la posibilidad de tramitarlos directamente desde nuestro hogar si contamos con un certificado de firma electrónica.

Pero no todo es de color de rosa en lo que tiene que ver con internet, ya que regularmente vemos noticias de hackeos de cuentas, estafas por phishing (técnica para obtener información de forma fraudulenta) o “zombificación” de ordenadores personales, que pueden ser activados por una red criminal para efectuar un ataque de negación de servicio al activar todos sus ordenadores zombies a la vez para acceder a una página haciendo que esta caiga por la saturación.


Ni las instituciones estatales están libres de peligro


El pasado mes de octubre el perfil en Twitter de Correos “Correos atiende” fue hackeado y comenzó a tuitear bromas sobre la utilidad de su servicio para el envío de drogas. Rápidamente fue puesto en conocimiento de Twitter España, que solucionó el problema.

Durante agosto también fueron hackeadas las cuentas de Twitter de varios ayuntamientos, concretamente los de Pamplona, Albacete y Valencia, con la amenaza no cumplida de que pronto caerían todos los demás.


Proteger nuestro acceso a internet, la opción más inteligente


Es evidente que poco podemos hacer para protegernos si hackean los servidores de un organismo estatal o empresa donde estén guardados nuestros datos, pero podemos hacer todo lo posible para proteger nuestras comunicaciones de forma individual.

Para que no nos ocurra como a Correos o a los ayuntamientos anteriormente mencionados podemos utilizar una conexión a un servido VPN, si no saben de qué estamos hablando sigan leyendo.


¿Qué es una VPN?


Para entender qué es una VPN tenemos que saber cómo funciona la manera en la que accedemos a una página o servicio en línea. 

A grandes rasgos nuestro dispositivo se conecta con nuestro proveedor de internet y este con el servidor donde está alojada la página de destino que queremos visitar, es en ese tránsito donde los hackers pueden acceder a nosotros.

Una VPN (Virtual Private Network en inglés) tiene su razón de ser en el paso en el cual pasamos del proveedor de internet a la página de destino. Es en ese punto intermedio donde accedemos al servidor VPN, y es ahí desde donde accedemos a la página finalmente, protegidos por la encriptación del servidor VPN y utilizando a efectos prácticos su IP.

Tiene otra cualidad que en democracia no parece tan importante, pero que adquiere un cariz dramático si el internauta vive en un país con un estado de derecho cuestionable, y es el anonimato, fundamental si el usuario quiere acceder a páginas censuradas por su gobierno, como un diario de la oposición, por ejemplo.

Y no es solo importante para acceder a la página de nuestro banco, ya que si utilizamos un wifi público las posibilidades de ser hackeados aumentan de forma considerable, ya que ni siquiera está restringido su uso por la contraseña WAP2-PSK, ese galimatías infinito apuntado debajo de nuestro módem y que tenemos que introducir cada vez que conectamos un dispositivo nuevo a nuestro wifi doméstico.

Organismos especializados en seguridad informática nos dicen que la misma gratuidad que hace atractivo utilizar el wifi público que ponen a nuestra disposición ayuntamientos, hoteles o el servicio de transportes, hace esas redes abiertas especialmente atractivas para los hackers, ya que les permite colocarse entre nosotros y el punto al que queremos acceder, por lo tanto, les estamos enviando a ellos nuestra información.

La opción más inteligente por lo tanto es colocar una barrera entre ellos y nosotros, y es ahí donde las VPN se revelan como una medida a tener en cuenta. 

Como ya hemos visto conectarnos a una wifi pública sin la protección adecuada es cuando menos arriesgado, pero aun utilizando nuestro proveedor de internet deberíamos considerar implementar medidas de seguridad adicionales, ya que un esfuerzo extra en este ámbito nos puede ahorrar disgustos y hacernos ganar en tranquilidad.