Dolor y muerte en Los Gallardos

Publicado: 12 jul 2026 - 03:10
Cartas al director en La Región.
Cartas al director en La Región. | La Región

El reciente incendio en Los Gallardos, que ha dejado por el momento 12 víctimas mortales, una treintena de heridos y 26 desaparecidos, vuelve a sacudirnos con una tragedia que, por desgracia, ya no resulta excepcional en nuestro país. Cada verano asistimos al mismo patrón: fuego, pérdidas irreparables y, después, un cúmulo de explicaciones que rara vez se traducen en cambios profundos.

Más allá del dolor inmediato, que merece respeto y silencio, surge una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto estas catástrofes son inevitables? El cambio climático agrava el riesgo y las carencias en infraestructuras quedan en evidencia, pero no puede convertirse en coartada permanente. La gestión del territorio, la prevención forestal, la dotación de medios, la revisión de tendidos eléctricos en condiciones extremas y la coordinación entre administraciones siguen siendo asignaturas pendientes. No basta con reaccionar; es imprescindible anticiparse.

También convendría reflexionar sobre el abandono rural y la acumulación de combustible vegetal en nuestros montes, factores que convierten cualquier chispa en una amenaza descontrolada. La política forestal no puede limitarse a la emergencia estival: requiere planificación durante todo el año y una inversión sostenida que con demasiada frecuencia se pospone.

Pero, sobre todo, este incendio nos recuerda que detrás de cada cifra hay vidas truncadas, familias destrozadas y comunidades enteras marcadas por la tragedia. Honrar a las víctimas implica algo más que minutos de silencio: exige decisiones valientes y una verdadera cultura de prevención.

Desgraciadamente, encadenamos tragedias -riadas, incendios_ que dejan tras de sí vidas rotas. El debate político no puede volver a reducirse al cruce de reproches mientras los afectados y los familiares de los desaparecidos afrontan las consecuencias. Sin medidas concretas y sostenidas, el riesgo es que esta tragedia se sume a una lista que, año tras año, no deja de crecer. Ahora llegarán ríos de tinta y descalificaciones para eludir responsabilidades en un país que sigue dejando en demasiadas ocasiones al azar la seguridad de sus ciudadanos.

Pedro Marín Usón (Zaragoza)

Contenido patrocinado

stats