La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Lecciones del Mundial
Dos noticias recientes muestran el futuro inmediato: los supermercados de EEUU implantan etiquetas digitales que ajustan precios en tiempo real mediante algoritmos, y la cosecha española de cereales cae a 20,5 millones de toneladas por el clima adverso.
En el comercio, queda atrás el tendero de toda la vida, que conocía a sus clientes y daba trato personal. Ahora algoritmos deciden precios sin empatía, solo datos. En el campo, el agricultor depende del cielo, sin control sobre sequías o calor extremo.
El consumidor enfrenta precios que cambian sin razón y alimentos que escasean por clima
Son dos mundos: uno tecnológicamente “listo”, controlado por algoritmos; otro dependiente del clima, sin posibilidad de gestión. Pero lo más grave es el contraste con la política. Mientras el futuro avanza a velocidad digital, los gobernantes en España siguen con modelos clásicos, como el del campo que espera del cielo.
La política española encaja en el segundo modelo: depende de fuerzas externas, no gestiona lo que ocurre. Mientras algoritmos manipulan precios globalmente, aquí se debate entre normas viejas y subsidios tradicionales.
El consumidor enfrenta precios que cambian sin razón y alimentos que escasean por clima. Y la ciudadanía, políticas que no respiran el futuro. Quienes controlan la tecnología ganan; quienes dependen del cielo -y de la política clásica-, pierden. ¿Qué mundo nos espera?
Pedro Marín Usón
(Zaragoza)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Lecciones del Mundial
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Al borde de la III Guerra Mundial
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Volver a mirar
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Merecemos más y mejor atención
Lo último