La Región
El edificio
Gracias por tu amabilidad y paciencia para responder a mis preguntas. Seguramente, las mismas que te hicieron ya demasiadas veces otras muchas personas anónimas como yo.
Gracias por no hacerme sentir inútil por no entender a la primera las instrucciones.
Gracias por asegurarte de que entendí las indicaciones y por aportar algo más que ni siquiera todavía se me ha ocurrido dudar. Se ve que tienes experiencia en tratar a torpes como yo. Gracias por tu voz dulce, que no deja entrever el cansancio que supone estar trabajando todo el día cara al público.
Gracias, porque a pesar de la mascarilla que esconde parte de tu rostro, sé que me estás sonriendo.
Gracias, porque con esa sonrisa me has alegrado el día.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
La Región
El edificio
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
La sinrazón manda
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Un oasis en Auria
Lo último