La Región
El edificio
CARTAS AL DIRECTOR
Parece que, con el paso del tiempo, el sentido común ha mutado hacia posiciones menos filantrópicas y más egoístas. Por desgracia, en nuestro país esta deriva se confirma con la crudeza de los hechos; es especialmente sangrante cuando la factura de estas imprudencias temerarias se paga con vidas humanas.
José Ortega y Gasset ya advirtió en “La rebelión de las masas” cómo este perfil de individuo se volvía más egocéntrico al integrarse en la vida urbana. El “hombre-masa”, lejos de buscar la excelencia, se siente con el derecho de equipararse a cualquier autoridad, exigiendo su espacio de facto sin aportar más que su propia complacencia.
Mi sensación es que esas cúpulas de poder que hoy nos dirigen han sido colonizadas por este tipo de hombre: aquel que no se exige nada pero lo reclama todo. Mientras tanto, las minorías más lúcidas y necesarias -aquellas que actúan por deber y no por inercia- han quedado postergadas. Urge que invoquemos, de una vez por todas, el retorno del sentido común.
Jesús Sánchez-Ajofrín Reverte (Albacete)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
La Región
El edificio
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
La sinrazón manda
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Un oasis en Auria
Lo último
NIVELES HASTA 5 VECES PEORES
La ciudad de Ourense sufre una mala calidad del aire crónica
COPA DIPUTACIÓN
El Monterrei quiere que el factor campo sea decisivo ante Maceda
Plácido Blanco Bembibre
HISTORIAS INCREÍBLES
Poema insignificante del redivivo