La Región
Soliloquio luctuoso
Las cigarras o chicharras, con su sonido inconfundible, nos acompañan durante los veranos, escondidas en los frondosos y verdes árboles que, embellecen el paisaje vacacional de esta estación estival. La fricción con sus alas transparentes, nos anuncian, aprovechando el estío, ofrecerse a su compañera de especie, y así, asegurar la permanencia en el planeta de este ruidoso insecto. En el mensaje, va incluida la reserva territorial de su posición dominante, por si a otro compañero, le seduce la ya conquistada en esa copa del árbol y decide asediarla.
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