La Región
Soliloquio luctuoso
CARTAS AL DIRECTOR
En un llamamiento de auxilio, el presidente de la ciudad autónoma de Ceuta afirmó que los ceutíes están dispuestos a resistir -a “quemadores de fronteras” y “embestidas de wasap”- pero necesitan que les ayuden a resistir. Son unas palabras idénticas a las del presidente de Ucrania cuando los tanques rusos se adentraban en el Donbass y reducían a cenizas Jarkov.
De hecho, la respuesta internacional ha sido la misma: la Administración Trump muestra su cercanía al invasor y la extrema derecha europea le da la espalda al invadido.
La diferencia entre Vivas y Zelenski es que los ucranianos están unidos y señalan con el dedo acusador a Putin, no a su presidente.
En España, el desamparo institucional de Juan José Vivas es doble. Internacional, por la insolidaria postura de los presuntos socios europeos de suspender el espacio Schengen para España, y aún alguno pidiendo que nos expulsaran del antedicho acuerdo intergubernamental, a sabiendas de que la Unión Europea tiene suscritos acuerdos comerciales y financieros con Marruecos -en el sobrentendido de que habrá estabilidad en la frontera sur de Europa- y siendo evidente que se debió suspender esos acuerdos y no el de Schengen. Además, la derecha nacional, más o menos valiente, se lanzado sobre el presidente del Gobierno pidiéndole explicciones de porqué nos han invadido; los socios nacionalistas ponen la venda anticipadamente para no acoger menores invasores -sin alegar, inexplicablemente, el “overbooking” magrebí que sufren Bilbao y Barcelona, maltratadas por las mayores cifras de delincuencia sexual de España- ; y lo más alarmante en términos de “continuidad”, el jefe del Estado en Baleares siguiendo la paterna tradición balandrista, que procura buen moreno pero poca dignidad. Este doble desam-
paro tiene una lectura subterránea, como de memorias de un hombre ruso enfermo, malo y desagradable, la de que la “embestida de wasap” fue diseñada por servicios secretos de países presuntamente alidos, para crear una inestabilidad semejante a la que provocó el “prusés” del “pastelero loco”. Confundir a un país con su gobierno es propio de tiranos desmemoriados, que olvidan que Napoleón fracasó en España y Hitler no se atrevió a invadirla.
Ángel Argüelles
López de Maturana
(Bizkaia)
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