La Región
Jueces
La toga está de moda: declaraciones, investigaciones, imputaciones, autos, sentencias, recursos, etc., se han convertido en términos cotidianos para el ciudadano de a pie, lego en derecho.
Tratamos a los jueces como a los árbitros de fútbol; si sus decisiones y sentencias favorecen a nuestro equipo, asentimos con placer, mas, si van en su contra, nos acordamos de su árbol genealógico y les mostramos una tarjeta roja. No debemos temer a los jueces, sino a las consecuencias si quebrantamos la ley o aparecen serios indicios que así lo sugieren. El refranero nos recuerda que “el juez debe tener una oreja para el demandante, y la otra para la otra parte” y así lo hacen; los togados deben trabajar sin presiones, coacciones o amenazas para poder desempeñar una tarea tan difícil como es juzgar y dictar una sentencia, ya que absolver a un culpable o condenar a un inocente suponen su propia condenación.
No nos convirtamos en abogados de sequero o secano, opinando de lo que no sabemos y tratando de sentar cátedra; no olvidemos la famosa máxima: dura lex sed lex.
Francisco Javier Sáenz Martínez (Lasarte)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
LA CIUDAD QUE TODAVÍA ESTÁ
Los tilos del convento de San Francisco
"PARADA TÉCNICA"
Loureiro busca salida para sus dificultades económicas
CLAVE GALICIA
El meteorito de San Xoán