La Región
Jueces
Keir Starmer ha dimitido como primer ministro del Reino Unido. Su paso por Downing Street es efímero: no ha llegado a los dos años. Su partido laborista ha criticado su gestión y, en un acto inédito, él ha dejado el cargo.
Al no tener la confianza de un partido que lo aupó al liderazgo, su “conciencia” ha dejado el paso a otras personas que respondan mejor a los ideales laboristas.
En democracia, esta “conciencia” en la vida pública es algo extraño. Aferrarse al sillón del poder es lo habitual en nuestro país y en el entorno que nos rodea. Regenerar la vida pública, dejando paso a otros que puedan mejorar la gestión y, sobre todo, atender los problemas sociales, es un ave rara.
Lecciones políticas para políticos que desoyen los mensajes e ignoran las protestas de los ciudadanos acabamos de recibir de este ex primer ministro británico. ¿Cómo reaccionarán los políticos de nuestro país ante esta dimisión?
Pedro Marín Usón (Zaragoza )
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