Liarla parda

Publicado: 09 may 2026 - 00:10
Cartas al director en La Región.
Cartas al director en La Región. | La Región

No hay que mentar la soga en casa del ahorcado” (Proverbio castellano)

Isabel Díaz Ayuso ha viajado a México, ignoro si a título personal o institucional. Aunque, ciertamente, difícil es separar ambos aspectos. Lo que sí demuestra, siempre, es que padece una inquietante incontinencia verbal, que, con frecuencia, se puede tildar de consumada bocachancla.

Lo ha vuelto hacer en México. Sabido es que en dicho país el personaje más odiado en su historia es el conquistador Hernán Cortés, así como, contrariamente, es venerado Cuauhtémoc, el último tlatoani (jefe azteca) que defendió Tenochtitlán del asedio de aquel. Cuauhtémoc fue preso durante cinco años hasta que el conquistador decidió ahorcarle. El pasaje lo relata el castellano Bernal Díaz del Castillo en su “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España”, en la expedición de Cortés a Las Hibueras, para sofocar la rebelión de Cristóbal de Olid.

Díaz Ayuso, con su clásica verborrea, homenajea a Hernán Cortés, la soga de Cuauhtémoc en México, la casa del ahorcado. Una casa que homenajea al ahorcado en muchos monumentos, y que cada 28 de febrero, conmemorando su muerte, la bandera mexicana ondea a media asta, en todos los edificios públicos del país.

Estábamos en un momento medianamente apacible cuando el actual monarca español había pedido disculpas a México por las atrocidades cometidas en el pasado histórico de la conquista del actual México. Disculpas aceptadas por la actual presidenta azteca, Claudia Sheinbaum. Algo es algo, cuando el anterior presidente, López Obrador, había solicitado a la Corona española un perdón explícito por las atrocidades cometidas durante la conquista.

No hace mucho tiempo atrás, comenzó a liarla parda cuando afirmó que México era un narco estado, en la que regía una dictadura como en Cuba, Venezuela y Colombia. Pudo disculparse al pisar suelo mexicano, pero se lo impidió su alter ego.

La prudencia es necesaria en política cuando tratamos con un país hermanado históricamente. Un país que no mantuvo relaciones diplomáticas con la dictadura franquista, que ayudó cuanto pudo a la II República y que acogió a miles de refugiados españoles en su exilio. Un exilio en el que participaría yo mismo, décadas después.

Menos mal que la locuaz Isabel Díaz no representa al Estado ni al Gobierno de España, aviados andaríamos. Allá ella si cree que las necesidades en vivienda, sanidad, entre otras del pueblo madrileño, se resuelven elogiando la Conquista de México.

Abelardo Lorenzo (Ourense)

Contenido patrocinado

También te puede interesar

stats