CARTAS AL DIRECTOR
Lupi Peña, director con elegancia
CARTAS AL DIRECTOR
Amigos y amigas:
Acabamos de recibir una agridulce noticia: Lupi Peña, director del colegio Salesianos de Ourense, se nos va para dirigir el colegio salesiano de Cambados. La observación, la escucha y la constancia han sido para Lupi la forma de entender la dirección durante 17 cursos. La afabilidad y nunca la palabra seca, los razonamientos y nunca los dogmas, la proposición y nunca el mandato, y las maneras sobrias y elegantes conformaron su manera de ejercer el cargo.
Reitero hoy lo que hace un año escribí sobre él en el libro “Érase una vez el pueblo de Bustavalle y la familia salesiana de Ourense”. Lupi dirige el colegio con sabiduría, belleza y libertad. La sinodalidad del papa Francisco para él no fue novedad, le salió y le sale con espontaneidad. Sin haber hecho la carrera de Informática, las nuevas tecnologías para él no tienen misterio: “Mucho -dice- es cuestión de intuición”. En informática y en cualquier trabajo, siempre tiene tiempo para echarte una mano.
Durante los 17 cursos, los días de más alegría para él fueron las jornadas en las que veía crecer a cada alumno en sabiduría y estatura, en compañerismo y convivencia, en acogida y comprensión, en creatividad y responsabilidad. Disfrutó los finales de cada curso al hojear el libro NaturezAula, en el que le recuerdan los múltiples trabajos realizados y premiados, al constatar las muchas actividades de carácter cristiano llevadas a cabo en el colegio, al conocer los resultados que su colegio obtiene en las pruebas de acceso a la universidad. El año pasado, entre los 33 centros educativos que imparten 2º de Bachillerato en nuestra provincia, Salesianos presentó 35 alumnos y aprobaron todos, con una nota media de 6,90, quedando el colegio en tercer lugar, con una desviación media entre las notas de Bachillerato y las de PAU de solo 0,62 puntos.
Amigos y amigas, como una puesta de sol al atardecer en la plaza Don Bosco en Ourense será el día que despidamos a Lupi en nuestra ciudad. Y sabemos que el sol siempre volverá a aparecer donde su persona esté. Su conducta será una sinfonía de piano, violín, violonchelo, trompa y clarinete; de memoria, pensamiento, inteligencia, conciencia y afectividad, en Castrelos de Cambados. Y nosotros más de un día gustaremos la sinfonía.
Adolfo Requejo Rodríguez
(Ourense)
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