La Región
Rairo se ahoga en la superficie y se seca en el grifo
CARTAS AL DIRECTOR
Todos hemos sido niños inocentes (TODOS), anhelando sueños por cumplir, encubriendo noches sin dormir con nervios de actuaciones, festivales, partidos.
En nuestra infancia reside y se gesta la mayor parte de lo que somos de adultos, pero no queremos darnos cuenta, tratamos a nuestros pequeños como piezas de una sociedad inmersa en guerras, política, y lo que es peor, competiciones absurdas de “quién es el mejor”, como aquello que nunca hemos sido, que pena.
Cuidemos nuestro futuro y luchemos por nuestro pasado.
La línea de la vida acorta la ínfima distancia entre lo real y lo absurdo. Entre el cuidado y la crueldad.
Si al menos unos pocos seguimos creyendo en lo justo, la pena será ínfima, y los números que nos rodean, se convertirán en personas.
Ojalá.
Diana Budiño (Ourense)
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último