A nuestro comisario
Hasta luego, Amable. Y digo hasta luego porque dejaremos de verte en tu puesto de comisario, pero no en el lugar que ocupas como vecino.
Han sido muchas las veces que acudimos a tu casa, que timbramos a tu puerta o interrumpimos tu café para pedirte consejo y ayuda. Y tú, con la discreción y seriedad que te caracteriza, siempre nos has atendido cariñosamente.
Hoy solo nos queda dar las gracias por tu dedicación, por sentirte siempre orgulloso de Cudeiro, por hacernos ver que la figura de comisario no es fría y lejana a la sociedad, sino cercana, solidaria y, por encima de todo, humana, manteniendo siempre unos grandes principios. Gracias y enhorabuena por la labor desempeñada durante tantos años. Ahora toca disfrutar de la jubilación, de los amigos, de la familia, en especial de tu mujer, hijos y nietos, aunque para nosotros siempre seguirás siendo "nuestro comisario".
Como amiga, vecina y como presidenta de tu asociación de tus vecinos, gracias.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
Nueva tecnología
Los seguros, otra ventana de oportunidad en el negocio de la IA
Isaac Pedrouzo
¡ES UN ANUNCIO!
Solo quedó el silencio
LUCHA POR RECONTRUIR
Barro en las calles de Viana, recuerdos bajo tierra y una normalidad aún lejana
nueva economía
La IA abre una nueva carrera por financiar centros de datos