La Región
Quieren seguir su vida en paz
Entre todo tipo de peces nadaban en la playa de A Lagoa las sirenas. Este ecosistema desapareció cuando en Teis se instaló una empresa de desguace de barcos. Muy contaminante. Tan contaminante como una piscina de gas licuado. Las sirenas dejaron de venir a Teis. Y la empresa también.
Con el tiempo decidieron poner en A Lagoa de Teis un puerto deportivo. Con restaurante, almacén y esas cosas que se hacen en un puerto deportivo. Pero a las sirenas no les gustan los puertos deportivos. A veces tropiezan con las embarcaciones. Y nadie se entera pero duele. No pasa lo mismo con las orcas. Tampoco les gustan los restaurantes deportivos en la playa. Los promotores de ese puerto deportivo decían ignorar que la playa de A Lagoa existiese. La miopía es libre. Y a veces incurable.
Las sirenas volverán cuando el camino de la playa esté libre de pantalanes. Ya en la playa descansarán un rato y volverán al mar. Porque las sirenas pertenecen al mar. Y el mar pertenece a Teis. Y a todos sus habitantes.
Emmanuel Rueda Girondo
(Vigo)
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