La Región
Quieren seguir su vida en paz
Los hijos de don José Antonio Carrera Barracel, D.C.R. e I.C.R., agradecen las muestras de apoyo y cariño recibidas tras el fallecimiento de su padre. Sin embargo, expresan su profundo malestar por no haber sido informados directamente de su muerte por parte de su abuela y su tía paternas. Estas últimas decidieron no mencionarlos como hijos en la esquela publicada en el periódico La Región.
Esta situación les ha causado una gran indignación ya que dichas mujeres conocían bien su existencia como las difíciles circunstancias familiares vividas por ellos durante años. Siempre han mostrado una absoluta indiferencia ante la pesadilla inhumana y emocionalmente desgarradora que D.C.R e I.C.R han sufrido como víctimas por parte de su progenitor. Su hijo y su hija, intentaron constantemente ayudarle, apoyarle y cuidarle con un amor y una comprensión infinitos sin jamás abandonarle ni juzgarle a pesar de todo.
Consideran que la actitud mostrada por estas familiares refleja una falta de honradez, de sensibilidad así como de deferencia hacia ellos.
Por todo ello, reivindican que ni se vapulee ni se menosprecie su condición de hijo e hija
I.C.R. y su hermano D.C.R piensan que informar a unos hijos del fallecimiento de su padre constituye un deber básico de humanidad y de respeto. Asimismo, rechazan cualquier intento por parte de ellas de distorsionar los hechos o de atribuirles responsabilidades por las decisiones erróneas y el comportamiento destructivo de su progenitor. Genera un gran hastío comprobar que la abuela y la tía paterna actúan sistemáticamente como defensoras y encubridoras de quien causó daño, ignorando no solamente las preocupaciones y el calvario de las víctimas sino que además, trasladan sobre ellas una culpa que no les corresponde. I.C.R y D.C.R nunca desearon alimentar enfrentamientos ni abrir nuevas heridas. Tampoco pueden permanecer en silencio ante actuaciones que consideran injustas, miserables y que han contribuido a aumentar su estupefacción en un momento especialmente delicado. La indiferencia, el silencio y la falta de deferencia hacia el sufrimiento ajeno son actitudes inaceptables.
Por todo ello, reivindican que ni se vapulee ni se menosprecie su condición de hijo e hija, la experiencia vital y el desgarrador sufrimiento que han soportado a lo largo de su infancia así como de su adolescencia. Exigen que se respete su deseo de continuar sus vidas en paz, lejos de conflictos, reproches o interpretaciones que no reflejan la realidad que les ha tocado vivir.
Con este comunicado quieren cerrar esta etapa desde la serenidad, la honestidad y la dignidad, agradeciendo nuevamente el apoyo recibido y confiando en que el respeto, la verdad y la humanidad prevalezcan por encima de cualquier otra consideración.
Mercedes Rodríguez Bouza
(Ourense)
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