La Región
Los salesianos en Ourense
En democracia, los ciudadanos esperamos gobiernos capaces de resolver los problemas y atender las demandas de la sociedad. También confiamos en que garanticen a las próximas generaciones un futuro acorde con los cambios tecnológicos, climáticos y económicos de nuestro tiempo.
¿Se cumple esto en España? Cada votante responderá según su ideología, pero también según una percepción más sencilla: si hoy vive mejor que ayer.
Ante esta realidad, cabe preguntarse si gobernar sigue siendo un arte de transformar la sociedad o, simplemente, una forma sofisticada de administrarla desde la distancia
Ser presidente otorga un amplio margen para impulsar las reformas necesarias. Sin embargo, ámbitos clave como la educación siguen estancados; la vivienda se ha convertido en un problema creciente en muchas ciudades; una sanidad en la que las listas de espera se alargan, con conflictos laborales sin visos de solución y la precariedad laboral continúa marcando el presente, con perspectivas inciertas.
Ante esta realidad, cabe preguntarse si gobernar sigue siendo un arte de transformar la sociedad o, simplemente, una forma sofisticada de administrarla desde la distancia. En demasiadas ocasiones, la política parece más preocupada por el relato que por el resultado, más por la permanencia que por el cambio. Mucho ministro y asesores, con poco resultado. Y mientras tanto, la ciudadanía aprende a convivir con promesas que envejecen antes que los problemas que pretendían resolver.
El verdadero prestigio del cargo nace de haber contribuido a mejorar la sociedad.
Pedro Marín Usón
(Zaragoxa)
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