La Región
Soliloquio luctuoso
Llega la hora de la verdad absoluta. Aunque suene algo fuerte, me parece a mí, que no exagero demasiado.
Con el nacimiento de nuestros hijos, se destapan toda esa explosión de sentimientos, que andaban algo aletargados en el fondo de nuestra atrevida juventud; la cual, daba preferencia al del enamoramiento como estrella principal de ese estado ‘catatónico’ y pasajero.
Los hijos ponen a prueba, aquellos valores por estrenar que a todos nos acompañan, pero, que hay que ir desarrollando, con la ayuda de nuestra inteligencia y nuestra condición de personas responsables con la vida.
Ser padres se convierte en uno de los valientes retos con los que nos enfrentamos a esta trascendente realidad. Dejando así, firmemente constatado, nuestro compromiso con la biología. No serlo, podría ser, la explicación al ponderable destino de la humanidad.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
EXIGE LAS ALERTAS EMITIDAS
La jueza Tardón llama como testigos a Vivas y al exjefe de gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta