Desde el acoso a las adicciones: los riesgos a los que se exponen los menores en internet

PELIGROS SEGÚN LA FISCALÍA

La Fiscalía alerta del peligro para los niños por la falta de supervisión y orientación. Ciberbullyng, sextorsión o suplantación de identidad son algunos de ellos

M. Sánchez
Publicado: 30 ene 2025 - 07:00 Actualizado: 30 ene 2025 - 11:10
Niños ourensanos se entretienen con el móvl.
Niños ourensanos se entretienen con el móvl.

Internet representa una gran oportunidad para el desarrollo de los menores, pero existen una serie de riesgos, porque se trata de un colectivo especialmente vulnerable, según valoran desde la Fiscalía de Ourense. El acceso a contenidos inapropiados -sostiene fuentes del Ministerio Público- “puede tener importantes repercusiones en su desarrollo como adultos y los padres o tutores deben tomar medidas para protegerlos de las amenazas del entorno digital al igual que se hace en el mundo físico, y la industria ha de proporcionar herramientas para ayudar a salvaguardar su intimidad y bienestar”. Existe una relación directa entre la delincuencia juvenil y el acceso de los jóvenes a través de internet a contenidos inapropiados tales como imágenes y vídeos de contenido pornográfico; imágenes violentas, lenguajes inapropiados, modas que promueven valores negativos tales como la cosificación de la mujer, estereotipos machistas o informaciones falsas.

Acceso temprano

La Agencia Española de la Protección de Datos ha comprobado que a los ocho o nueve años los niños entran en las redes sociales y se registran, con o sin el conocimiento de sus padres, poniendo únicamente una fecha de nacimiento anterior a la suya para que supere la edad mínima exigida por la plataforma. A lo que tienen que añadir únicamente un nombre, un apellido, una contraseña y una dirección de correo electrónicos, datos que todos pueden proporcionar sin apenas esfuerzo ni dificultad. En el momento del registro, los servidores están recopilando información potencialmente sensible, datos personales tales como la fecha de nacimiento, nombre, apellidos, dirección, dirección de correo electrónico, número de teléfono, fotos, vídeos...

La proliferación del uso de redes sociales ha expuesto a los menores a una serie de problemas que van desde el acoso cibernético hasta la exposición a contenido inapropiado.

“La falta de supervisión y orientación adecuada puede exacerbar estos problemas, y en este contexto, la intervención de la fiscalía es crucial”, tal como asegura el fiscal delegado de Criminalidad Informática, Miguel Ángel Ruiz Sanz.

En Ourense, no hay un gran problema delictivo de menores víctimas de redes sociales. Así, a modo de ejemplo, la Comisaría de Policía, en ámbito de su competencia, ha realizado en 2023 dos investigaciones importantes por delitos sexuales contra jóvenes o incapaces.

Los principales problemas y riesgos a que se exponen en internet en general y en una red social en particular, según enumera la Fiscalía de Menores, son:

  • Ciberbullying: se trata de aquella práctica que consiste en un abuso y persecución de un menor a otro utilizando medios electrónicos y telemáticos. Consiste en un acoso psicológico entre iguales. Este acoso suele tener lugar en el entorno escolar y deja una huella psicológica en la víctima.
  • Sextorsión: imágenes o vídeos de índole sexual pueden ser un motivo de chantaje para la persona que los protagoniza. Los niños son víctimas que no saben abordar la presión del extorsionador que aprovechará su posición privilegiada para continuar acosándole, presionándole y obteniendo nuevo material.
  • Grooming: se refiere al acoso sexual de un menor por parte de un adulto a través de medios electrónicos. Se trata de una práctica habitual entre los pederastas que, haciendo uso de internet y de las redes sociales, y beneficiándose del anonimato que ofrece la red, se ponen en contacto con menores para ganarse su confianza bien para poder tener una cita presencial y proceder al abuso o bien para obtener imágenes con fines sexuales o de chantaje.
  • Sexting: envío de mensajes, imágenes o vídeos de contenido sexual.
  • Suplantación de identidad: cada vez más habitual en redes sociales (y no solo entre los menores); es un fenómeno muy difícil de controlar. El procedimiento es muy sencillo: basta con conocer algunos datos personales de la víctima, una fotografía del suplantado y conocimiento de la red social en la que se desea llevar a cabo la suplantación. Una vez hecho, se completa el perfil de la víctima con información falsa sobre el supuesto titular de la cuenta. El objetivo es atacar la reputación de la víctima o ridiculizarle.
  • Adicción a las redes sociales: en este caso el riesgo es que el menor pierda su sociabilidad con amigos y familiares del mundo real, y no sea capaz de llevar una vida normal sin la necesidad de conectarse a las redes sociales cada poco tiempo. La adicción lleva al menor a tener un deseo irrefrenable de conectarse, de actualizar su perfil, de comunicar en todo momento qué está haciendo y de reclamar la aprobación de sus acciones a su “amigos” virtuales. Esta dependencia de las redes sociales pueden traer a colación otras consecuencias negativas sobre el menor: pérdida y reducción de habilidades cognitivas del sujeto, deterioro de la salud de la persona adicta por falta de sueño y evitar el contacto personal, entre otros.

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