Los delincuentes llegan en bus a Ourense

La oleada de actos vandálicos que sufrió el barrio de A Ponte en las últimas semanas es, según los vecinos, una consecuencia directa de la estación Intermodal, a la que llegan algunos “sintecho” desde otras ciudades gallegas

El túnel bajo la estación intermodal de Ourense, en el que se cobijan de forma provisional algunos sintecho.
El túnel bajo la estación intermodal de Ourense, en el que se cobijan de forma provisional algunos sintecho.

Los vecinos de A Ponte achacan la última oleada de actos delictivos ocurridos en el barrio al emplazamiento de la nueva estación Intermodal, más cercana al núcleo residencial.

En las últimas semanas, robaron dos locales utilizando la fuerza, rayaron seis coches que estaban aparcados, quemaron cuatro contenedores y se produjeron un par de intentos de robo por el método del tirón. Además, la mendicidad en los portales de la calle San Paio y San Rosendo también aumentó a ojo de los residentes, que llevan semanas observando como algunas personas pasan la noche en el barrio y se van por la mañana en el autobús.

Los viajes de última hora desde Vigo o Santiago sirven a personas sinhogar o con problemas de drogadicción -que aparentemente no están atendidas por ningún organismo- para desplazarse hasta Ourense, donde pasan la noche. Por la mañana, regresan. Así lo indican desde uno de los negocios que atracaron esta semana, una panadería en la calle San Paio. Allí, arrancaron una tapa de alcantarilla del suelo y la lanzaron contra el escaparate. Una vez dentro, trataron de apoderarse de la caja registradora pero estaba vacía. Consiguieron, sin embargo, llevarse la caja con los cambios.

Solo cuatro días después, se repetía la historia en una frutería, a apenas 200 metros. El autor, que fue detenido, llevaba su ropa consigo y la dejó olvidada en el establecimiento del que se llevó hasta 200 euros.

Además, ayer apareció otro coche rayado en la calle Mercado. Es el segundo en este sitio y se suma a los deteriorados el martes.

La presidenta de la asociación de vecinos de Ponte Canedo, Olga Giráldez, hace un llamamiento a los vecinos para que denuncien: “Si no lo hacen, no hay delito. Entonces la delincuencia seguirá aumentando sin control”, advierte.

Desde Ponte Canedo señalan “no reconocer el barrio” por el flagrante aumento de los actos vandálicos. “También es mas notoria la presencia de la droga en las calles. Sobre todo, en la parte trasera de Ribeira de Canedo”, señala Giráldez. Además, el mobiliario urbano está, según ella, cada vez más deteriorado: “Ya ni lo limpian”, añade.

"Haciendo el amor"

En el parque ubicado en la parte baja de Ribeira de Canedo, a partir de las ocho de la tarde, Giráldez afirma haber visto a un par de adolescentes “haciendo el amor en plena calle”. Critica que “ya no haya respeto” por los demás vecinos.

El túnel

Cuando los usuarios del tren llegan a la ciudad y cruzan la puerta de la estación Intermodal de Ourense, se encuentran a su derecha una estampa de miseria. Eso, si no les sorprenden con una amenaza o una sarta de insultos antes de la salida. El personal de seguridad de Renfe asegura que suelen tener que intervenir “porque los mendigos, en ocasiones, se ponen violentos con los usuarios”. Algunos de ellos están instalados en la entrada del puente, como prueban los sacos de dormir o las camas fabricadas con colchas y cartones. Allí pasan el día y la noche, empleando como aseo el túnel de Adif que pasa bajo las vías férreas.

Este viaducto es el camino más rápido para cruzar desde Eulogio Gómez Franqueira hasta la calle Río Arnoia. Aunque es de gran utilidad para numerosos vecinos, cada vez son más los que se lo piensan dos veces antes de cruzar. Ratas, aguas fecales, montones de basura y un techo con goteras es el paisaje que acompaña al viandante hasta que logra salir al exterior.

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