Más de 30 atropellos en Ourense en medio año, con el Plan de Movilidad en el cajón

Los accidentes sucedidos en la ciudad durante el último semestre se saldaron con un fallecimiento y siete heridos graves

Un hombre cruza en la calle Pena Trevinca, actualmente la zona más conflictiva de la ciudad en materia de atropellos. (FOTO: MIGUEL ÁNGEL)
Un hombre cruza en la calle Pena Trevinca, actualmente la zona más conflictiva de la ciudad en materia de atropellos. (FOTO: MIGUEL ÁNGEL)

Durante los últimos seis meses las vías urbanas de Ourense fueron escenario de hasta 32 atropellos. El último se registró este viernes en un paso de peatones regulado por semáforos de la calle Coruña. La víctima, una mujer de 45 años, fue trasladada al CHUO con pronóstico reservado.

Llovía y era de noche, dos factores que reducen considerablemente la visibilidad. Además, la gran mayoría de los cruces de la ciudad no cuentan con un sistema de iluminación que prevenga estas situaciones, que se van sucediendo una tras otra mientras el Plan de Movilidad Urbana coge polvo desde hace un año en algún cajón del ejecutivo municipal.

Las misma condición atmosférica adversa acompañaba la noche en la que fue atropellada Juliana Braga, el pasado 9 de diciembre, en la calle Pena Trevinca. La víctima falleció en el CHUO aquella madrugada. Al parecer el coche no frenó a tiempo y circulaba a más velocidad de la permitida, es decir, a más de 30 kilómetros por hora. Tras el accidente, el equipo de gobierno de Jácome se acordó de la campaña "Ourense, ciudad 30", que pretende hacer más accesible la ciudad, e instaló, en contadas vías urbanas, una serie de radares móviles escondidos en furgonetas.

La medida no fue suficiente para evitar que se produjesen atropellos como el del viernes, en una ciudad en la que la pasada década se registraron hasta 8 fallecidos por esta causa. Una cifra que contrasta con los 0 casos de Pontevedra, donde sí se aplican los límites de velocidad.

Radiografía del atropello

Los atropellos aumentaron un 28% durante el último semestre respecto al mismo periodo del año anterior, cuando hubo 25. Siete de los accidentes fueron de carácter grave y consta una víctima mortal. Los 23 restantes fueron leves o de pronóstico reservado.

Según los datos de la Policía Local, atropellan a más mujeres (19) que hombres (12) y las franjas de edad más conflictivas son las comprendidas entre los 20 y los 40 años y entre los 60 y los 80, con ocho víctimas en cada grupo de edad. Las personas de entre 40 y 50 años son las que prestan más atención a la hora de cruzar, dado que en los últimos seis meses tan sólo dos víctimas se situaron en esa franja de edad.

Desde la comisaría de la Policía Local afirman que en la temporada estival se acentúan los atropellos, porque es "cuando hay más movimiento de peatones y se sale más a caminar". En concreto, este verano hubo el triple que en 2019. "Hay más desplazamientos, tanto cortos como largos, por lo que también aumenta el riesgo de siniestralidad", indican. También señalan que los peores días de la semana según la estadística, en los que se producen más atropellos, son los jueves y los lunes, especialmente durante las primeras horas de actividad laboral y de noche, con el cese de la misma.

Además, Pena Trevinca se constituye como la calle más peligrosa de la ciudad, una vía atestada de pasos de cebra de dudosa visibilidad, en la que tuvieron lugar 3 atropellos.

‘‘Falta interés en mejorar una mala señalización"

Los profesores de la seguridad vial, los que enseñan a los futuros conductores las normas de tráfico en las autoescuelas, afirman que "hay un incumplimiento flagrante de la norma tanto por parte del conductor como del peatón". Además, desde la autoescuela Áurea advierten que "falta una asignatura en los colegios, no se fomenta lo suficiente la educación en seguridad vial y sería muy preventivo".

La disposición urbana y la desidia municipal tampoco ayudan a evitar los atropellos: "En Ourense hay muy mala señalización vial, hay duplicidad de señales que inducen a error y nula implicación en mejorarlo por parte del Concello", indican desde la autoescuela.

Por todo ello, consideran urgente "adoptar alguna medida en los pasos de peatones para que estén iluminados de noche. Ourense es una ciudad muy oscura". También ven necesaria una reordenación del mobiliario urbano: "Las calles están atestadas de contenedores y no importa donde se colocan y, la Policía Local puede sancionar a un conductor, pero no a un contenedor", explican.

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