El paso fronterizo de Calvos de Randín abre el lunes al tráfico

FRONTERAS

Portugal sopesa la idea de permitir circular en más viales durante horas punta con presencia policial

Antonio Rodríguez

Publicado: 29 may 2020 - 08:00 Actualizado: 29 may 2020 - 18:10

Las instalaciones del paso fronterizo de Calvos, en las que tendrá que prestar servicio de vigilancia la Policía Nacional.
Las instalaciones del paso fronterizo de Calvos, en las que tendrá que prestar servicio de vigilancia la Policía Nacional.

Los conductores dispondrán a partir del próximo lunes de un nueva carretera para circular entre la provincia y Portugal. Los gobiernos de Portugal y España acordaron reabrir el paso fronterizo de Calvos de Randín-Tourem para facilitar el intercambio comercial y que los trabajadores acudan a sus puestos en un lado y otro de la frontera sin verse obligados a dar un rodeo por el de Feces de Abaixo (Verín), el único abierto desde el pasado día 14 entre la provincia y el país vecino.

La circulación será controlada de forma alternativa por Guardia Nacional Republicana (GNR) y la Policía Nacional. El Sindicato Unificado de Policial de Policía (SUP) mostró su desacuerdo con la prestación de este servicio, argumentando que va a detraer policías para custodiar la ciudad. El máximo responsable de este sindicato policial en Galicia, Roberto González, recordaba, además, que en el paso fronterizo no hay instalaciones adecuadas -hay solo una caseta en estado ruinoso- para prestar el servicio en condiciones. "Si lo que pretenden es hacer un estudio sobre la movilidad transfronteriza se podía hace con la Guardia Civil que ya está en la zona y no desplazar vehículos de la Policía Nacional desde la ciudad. Es un gasto innecesario", aseguró el portavoz del SUP.

Con la reapertura de este paso fronterizo se da la circunstancia que los vecinos de Calvos de Randín podrán desplazarse primero a otro país que al resto de las provincias gallegas o territorio nacional.

La Xunta de Galicia y la Comisión de desarrollo norte de Portugal instaron ayer a la reapertura de los pasos en la Raia

La retirada de los bloques de hormigón que impedían la circulación desde el pasado 14 marzo entre Calvos de Radín y Tourem (Portugal) para permitir la libre circulación a partir del próximo lunes coincide con el anuncio del ministro de Administración Interna portugués (equivalente Ministerio de Interior en España), Eduardo Cabrita, asegurando que "se está sopesando la idea de abrir nuevos pasos fronterizos en las comarcas de O Barroso -Montalegre- y Barrancos -zona de Badajoz- para facilitar el tránsito de trabajadores", dijo, puntualizando que estudiaron inicialmente estas dos zonas al estar más alejadas de los pasos oficiales establecidos. En el caso de la provincia de Ourense es el de Feces de Abaixo.

La reapertura de las carreteras de la Raia también centró la reunión que mantuvieron el presidente de la Xunta Alberto Nuñez Feijóo y el de la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Norte de Portugal, Fernando Freire. Al encuentro, que fue por videoconferencia, se sumó también el vicepresidente del Ejecutivo gallego, Alfonso Rueda, quien recordó que la apertura de los pasos fronterizos, con medidas de seguridad, es necesaria para facilitar el intercambio y relaciones comerciales y el tránsito de trabajadores.

Ambas administraciones acordaron volver a reunirse el próximo mes de junio para abordar un plan de inversiones transfronterizas con el objetivo de paliar las pérdidas ocasionadas a causa de la pandemia. Las actuaciones se llevarán a cabo de forma conjunta para recabar financiación en las arcas de la Unión Europea.

Las fuerzas policiales flexibilizaron en las últimas semanas los controles de vigilancia

El paso fronterizo de Calvos de Randín-Tourem registra una menor intensidad circulatoria en comparación con el limítrofe de Baltar-Sendim (Montalegre). Este último, a tenor de las palabras del ministro de Administración Interna luso, Eduardo Cabrita, podría ser el siguiente en ser reabierto a la circulación. Al menos así se lo acaba de plantear el presidente de la Cámara Municipal de Montalegre, Orlando Álves. Argumenta que son muchos los agricultores y ganaderos que deben cruzar diariamente la frontera para alimentar a su ganado y trabajar las fincas. Pero no es el único perjuicio, el mandatario local luso también hace hincapié en el rodeo que tienen que dar los trabajadores para incorporarse a sus puestos de trabajo, un problema del que viene alertando este periódico desde el cierre de la frontera.

Dentro de la provincia, hay carreteras entre Portugal y Ourense en A Mezquita, A Gudiña, Vilardevós, Oímbra, Cualedro, Lobios, Entrimo, y Padrenda. Con la puesta en funcionamiento de la de Calvos-Tourem se inicia de forma oficial la desescalda transfronteriza, aunque sobre el terreno ya se flexibilizó en las últimas dos semanas la vigilancia con respecto a los meses de marzo y abril.

El cierre de las fronteras provocó un resurgimiento del contrabando. Vecinos y comerciantes intercambiaban productos en el monte o caminos para no dar un rodeo por el paso oficial de Feces. "En las últimas semanas, los controles policiales no son tan estrictos. Las fuerzas de seguridad ya permiten el paso para realizar compras en los negocios de un lado y otro de la frontera", aseguró un comerciante de Feces.

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