La variante exterior aún sigue pendiente de otros tres tramos de Ourense

Los nueve kilómetros más complejos de la variante exterior permanecen desde el 2015 a la espera de su tramitación

Trabajos en la cimentación de las pilas del futuro viaducto sobre el río Mesón de Calvos, en Taboadela.

En la lista de deseos de mejora de las infraestructuras ferroviarias de la provincia de Ourense hay una que preocupa especialmente por su larga demora en la tramitación. Se trata de los tres tramos pendientes de licitar de la variante exterior. El primero de ellos, conexión Seixalbo-Seixalbo tiene una longitud de 834 metros, con un túnel y un viaducto como principales obras. Tendría que haber sido licitado y adjudicado prácticamente en paralelo a los que ya se encuentran en obras. Más demorados se encuentran los dos siguientes: Seixalbo-Túnel de Montealegre y Túnel de Montealegre-Estación de Ourense, que suman ocho kilómetros. En 2015 se hizo pública la lista de terrenos afectados de expropiación para su ejecución. Desde entonces no ha habido ningún avance en lo que a tramitaciones se refiere..

La variante exterior es, juntamente con la estación intermodal, la obra ferroviaria de mayor alcance que se va a realizar en Ourense en esta década. Los primeros 7,8 kilómetros están en obras gracias a su financiación a cargo de los fondos Next Generation que impone un límite en el plazo de entrada en servicio. Plazo que peligra por el retraso de más de veinte meses que llevan acumuladas las obras, especialmente en el tramo Taboadela-Túnel de Rante. De hecho, ambos tramos, ese y el siguiente entre el túnel de Rante y conexión Seixalbo, tendrían que estar finalizados en 2024, plazo que Adif ya da por imposible y confía en lograr que se concluyan en 2025.

No son las únicas obras pendientes de la línea de alta velocidad ni las únicas que van con retraso de las que se están ejecutando en la provincia. Las otras dos están siendo realizadas en los primeros kilómetros de la línea en territorio ourensano. Se trata de la base de mantenimiento de Vilavella, en el término municipal de A Mezquita, cuyo remate se espera para las primeras semanas del año y la subestación eléctrica de tracción de As Portas, que avanza más lentamente de lo que estaba previsto en su contrato y, aparte de haber sido necesario realizar una modificación para elevar el presupuesto por el incremento en los costes, el plazo ya ha finalizado pero a las obras le quedan todavía varios meses para que la línea de alta velocidad cuente con su refuerzo eléctrico.

La estación de mercancías de San Cibrao tendrá que esperar otro gobierno

Otra de las grandes infraestructuras ferroviarias pendiente es la estación de mercancías en el polígono de San Cibrao das Viñas. Actualmente, su pequeño cargadero mueve el 90 por ciento del tráfico de este tipo de la provincia de Ourense. Tiene muy cerca la estación de Taboadela que Adif ha destinado, en unas instalaciones muy poco adecuadas, como punto de carga de los contenedores de residuos urbanos que salen para la planta de tratamiento de Sogama. El 70 por ciento de la estación de Ourense Empalme (16 vías y 140.000 metros cuadrados) están infrautilizados en un área de mercancías en la que apenas se mueven vagones. Pero el proyecto defendido por la Asociación de Empresarios del Polígono no cuenta con el apoyo del PSOE en el Congreso que derivó al limbo la petición refrendada por una PNL defendida por el diputado Celso Delgado en mayo de 2021 y aprobada por mayoría.

En un contexto en el que se propician las mercancías por ferrocarril desde la UE, esta terminal daría servicio al mayor núcleo industrial de la provincia, que se beneficia además de la línea de Zamora, actualmente dedicada al uso de mercantes y cuenta con mejores características técnicas y un trayecto 160 kilómetros más corto que la vía de León para los trenes procedentes de Levante y el Sur.

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