“Impotencia” vecinal ante una pista de acceso intransitable a Baldriz, en Cualedro

EN RIESGO DE QUEDAR AISLADOS

El incensante tráfico de camiones de empresas dedicadas a la madera de los montes quemado ha acabado por destrozar la carretera, y el Servizo de Axuda no Fogar y otros servicios se niegan a desplazarse hasta esta aldea de Cualedro

Cualedro, un pueblo sin ayuda social por culpa de la carretera

Los vecinos de San Bartolomeu de Baldriz, una pequeña aldea de Cualedro, llevan desde el verano pasado conviviendo con dificultades crecientes para recorrer los 3,5 kilómetros de pista que une la N-525 con sus viviendas, la única vía de acceso al núcleo. Esta carretera, que parte desde el Alto das Estibadas, se ha ido deteriorando rápidamente por el constante ir y venir de camiones de las empresas madereras dedicadas a cortar y transportar la madera calcinada en la ola de incendios forestales que arrasó la comarca el verano pasado.

La severidad de los baches, que se extienden a lo largo de cientos de metros e incluso cubren tramos de la calzada, se ha visto agravada con las recientes lluvias, por lo que hace poco más de una semana se cubrieron con grava y zahorra. Si bien los camiones no tienen dificultades para circular por este firme, los vehículos convencionales se ven obligados a aminorar la marcha hasta casi detenerse. Además, los coches con menor altura corren serio peligro de sufrir daños o reventones en las ruedas al atravesar este mar de piedras.

El mal estado de la carretera, que se ha vuelto prácticamente intransible, comienza a inquietar tanto a la veintena de habitantes que residen en Baldriz, la mayoría de edades avanzadas, como a sus familiares. Si bien aún reciben reparto del pan -una vez por semana- y de paquetería, el vendedor ambulante ya no acude, y los vecinos se preguntan qué pasaría si ocurriera una emergencia y una ambulancia se tuviera que desplazar hasta el lugar.

 Los baches de la pista de acceso a Baldriz se han cubierto con grava y zahorra que dificulta el tránsito con turismos.
Los baches de la pista de acceso a Baldriz se han cubierto con grava y zahorra que dificulta el tránsito con turismos. | José Paz

“Estamos moi preocupados”

Los hermanos Celsa y Emilio Ojea reconocen estar “dos nervios”. Sus padres, de 95 y 90 años, recibían a diario atención a domicilio del Servizo de Axuda no Fogar (SAF), que se ocupaba de la limpieza de la casa y de asearlos. Pero hace un par de días la profesional les comunicó que no podía volver “polo risco de destrozar o seu coche vindo ata aquí”. “Eu vivo en Ourense, e o meu irmán en Madrid. Preocúpanos moito e sentimos impotencia de que os nosos pais estean sós e queden illados cando teñamos que marchar, sen ninguén que lles poida vir axudar”, se resigna Celsa. Por su parte, Emilio sostiene que “ata que non quiten toda a madeira, e aínda queda moita por sacar, non cremos que arranxen isto. Levamos padecendo esta situación dende que remataron os lumes”.

El entorno de la aldea es un páramo con árboles talados tras los incendios.
El entorno de la aldea es un páramo con árboles talados tras los incendios. | José Paz

Irene es otra vecina de Baldriz de toda la vida: “Nacín e vivín sempre aquí”. Mientras espera expectante a que venga el panadero, comenta que “van deixar todos de virnos, mira como está a pista, pasan demasiadas toneladas cada día”. El repartidor de mensajería todavía se desplazó ayer pese al estado del vial: “Coa furgoneta imos salvando, pero a cousa está moi mal. Coñecemos aos veciños e tratamos de traerlles os paquetes, pero vai chegar un punto en que nin eles mesmos van poder saír. Os camións adueñáronse da pista”.

Mientras los vecinos viven estos días con angustia y sin saber cuándo volverán a recobrar un acceso digno a su pueblo, el trajín industrial no cesa. Junto a la señal que marca la entrada a Baldriz, a escasos metros de las casas, un camión ocupaba ayer buena parte de la carretera de acceso mientras cargaba la madera, ya triturada, que una máquina a su lado iba procesando de una pila de troncos quemados. Un ejemplo más de que, en algunos lugares del rural, las devastadoras réplicas de los incendios aún se dejan sentir muchos meses después de la extinción de las llamas.

 La madera se transporta entera o se procesa directamente en la pista.
La madera se transporta entera o se procesa directamente en la pista. | José Paz

La Diputación actuará en la pista “a próxima semana”

Vecinos de Baldriz ya han hablado con el Concello para urgir el arreglo de la pista. El alcalde, Luciano Rivero, entiende “perfectamente” su preocupación por el estado de la carretera de acceso al núcleo, dañada por el “paso continuado das empresas madeireiras, nun inverno moi duro, con moita auga e neve, e nunha pista que non está preparada para ese peso e ten sinal de límite de tonelaxe”.

El regidor avanza que esta próxima semana la Diputación enviará una brigada para “botar aglomerado nos buratos, estábamos esperando a que parara de chover”. Confirmó también que “as empresas depositaron avais e, cando rematen de retirar a madeira, investiremos unha achega económica importante para a reparación completa e integral da estrada de acceso a Baldriz e As Mercedes”.

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