Los incendios forestales entierran la era de los postes telefónicos en Monterrei

SOTERRAMIENTO DE LA RED

Telefónica está soterrando sus cables de telefonía fija y fibra óptica en la comarca de Monterrei para protegerlos del fuego

Un operario retira con una máquina un poste de teléfono calcinado en Cualedro.
Un operario retira con una máquina un poste de teléfono calcinado en Cualedro. | A.R.

Las llamas recurrentes que casi todos los veranos golpean a la comarca de Monterrei han terminado por forzar una transformación histórica en las infraestructuras de comunicaciones de la zona. Telefónica ha optado por soterrar la red de telefonía fija y fibra óptica en diversos concellos del valle, con el objetivo de evitar los cortes de servicio que se producen cuando arden los postes telefónicos, así como el gasto que supone sustituirlos.

Los trabajos, que se vienen desarrollando a lo largo de este año, se extienden por viales y carreteras que conectan núcleos de Cualedro y Monterrei, entre otros. En la práctica se trata de enterrar kilómetros de canalizaciones a través de pequeñas catas, cunetas e incluso perforaciones subterráneas bajo el asfalto para evitar interrupciones de tráfico.

2025, punto de inflexión

Antonio Rodríguez, vecino de Lucenza, constata el cambio sobre el terreno al señalar que “entre Cualedro e A Xironda había cen postes e xa só quedan cinco”. La decisión de la compañía responde al impacto acumulado durante años de incendios, que alcanzaron su cénit con el que el año pasado arrasó más de 23.000 hectáreas. Como explica Rodríguez, “ano tras ano había lumes e, como en 2025 ardeu todo, Telefónica decidiu enterrar o cableado todo”.

Mientras no se soterran, los cables permanecen en el suelo de cunetas y vías.
Mientras no se soterran, los cables permanecen en el suelo de cunetas y vías. | A.R.

Hasta la fecha, cada gran incendio acarreaba la destrucción sistemática de los postes de madera, dejando a los pueblos sin teléfono fija durante días. En palabras de Rodríguez, “quedabamos quince días sen servizo ata que repoñían o cableado novo”, algo inasumible en la actualidad, cuando la telefonía y la fibra resultan indispensables en el día a día, también en el rural.

Cableado diseminado

No obstante, el discurrir de las obras genera inquietud tanto en la vecindad como en los consistorios. Entre la retirada de postes y el despliegue de las canalizaciones subterráneas, los cables de fibra y teléfono permanecen extendidos directamente por el suelo y las cunetas, como ocurre ahora entre Cualedro e A Xironda. Existe el temor a que un incendio los deje sin servicio, o a que las labores de desbroce dañen el tendido suelto.

El alcalde de Cualedro, Luciano Rivero, confirma la urgencia de completar el despliegue al apuntar que “o problema é que se non apuran, as desbrozadoras non poden limpar as cunetas porque se lle envolve o cable provisional nas cuchillas”. El regidor añade que, “dende o Concello e a Deputación fixemos presión para acelerar os traballos”.

Obras de soterramiento del cable telefónico en dirección a As Chairas (Lucenza).
Obras de soterramiento del cable telefónico en dirección a As Chairas (Lucenza). | C.L.M.

A pesar de estos inconvenientes temporales, las obras avanzan con la instalación de conducciones y arquetas de registro que albergarán tanto el cable telefónico tradicional como la fibra óptica moderna. Cuando la red quede soterrada por completo, las poblaciones verán sus conexiones a salvo de los frecuentes incendios forestales. Al mismo tiempo, se certificará la desaparición definitiva de los postes, elementos hasta ahora necesarios pero que contribuían a la contaminación visual. Como concluye Antonio Rodríguez: “Adeus aos últimos postes telefónicos, que xa desaparecen da paisaxe”.

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