El Avenida conquista As Burgas Basket Cup tras imponerse al Araski en la final (75-84)

BALONCESTO FEMENINO

El Avenida se impuso al Araski vasco en la final femenina del torneo ourensano tras un partido de alto nivel

Lahtinen, del Araski, lanza a canasta ante la oposición de Johansson, del Avenida, durante la final.
Lahtinen, del Araski, lanza a canasta ante la oposición de Johansson, del Avenida, durante la final. | Martiño Pinal

El Avenida se hizo con la segunda edición de la competición femenina de As Burgas Basket Cup. Las salmantinas vencieron al Araski vitoriano por 75-84 en una final que cerró con nota dos días de baloncesto de élite.

Las charras arrancaron con las ideas claras y el juego fluido. Tanto que, en dos minutos, clavaron un parcial de 0-8 que obligó a Madelén Urieta a pedir tiempo. Aún así, tardó en carburar un equipo vasco que esperó su momento y aprovechó las pérdidas de las salmantinas para recortar distancias. La calidad ofensiva del Avenida le sirvió para mantener a raya a su rival y terminar el primer cuarto dominando 16-24.

El arranque del segundo dejó una batalla de aciertos y fallos, sonriendo los primeros al equipo de Raquel Romo, con Claudia Soriano al frente de las operaciones, y castigando los segundos a las vascas, que se volvieron a quedar atrás (18-30, m.12) pese a tirar de la fuerza de Higgins en la zona.

El duelo entró en una fase de triple contra triple, también porque las piernas en pretemporada tampoco están para hacer filigranas con dos partidos en 24 horas. Rakovic levantaba la cabeza en el Araski, pero Soriano aparecía para asistir o para anotar, en definitiva, para mantener la renta charra (31-44, m.18). La eléctrica Piera representó el incansable esfuerzo del Araski para seguir vivo y, con dos canastas, mandó el partido al descanso con un 35-46.

De los vestuarios salió bien el Araski, con ese ánimo permanente del “sí se puede” y con Higgins asumiendo hasta que le duraba el oxígeno, aunque las salmantinas siempre tenían esa canasta que sofocaba la reacción 45-56 (m.25). No sería por intentos. Con Piera y Higgins en pista el Araski se lo creía. Velocidad y acierto para ponerse 54-59, con un triple fallado para ponerse a dos, algo que no bajó el ánimo de las victorias, que cerraron la herida hasta el 57-61.

El último cuarto iba a dictar sentencia y comenzó con las vascas poniéndose a dos y con opción para culminar la remontada. Pero de “casi” no se vive en el deporte y, en un abrir y cerrar de ojos, el Avenida recordó el camino para anotar y estirar el chicle (59-68, m.32).

El tramo decisivo dejó las mismas versiones en cada bando. Un Avenida con alternativas y calidad, y un Araski que no sabe lo que es rendirse. Eso hizo que la emoción no bajase. Piera se jugó el físico para seguir con vida, (67-71 m.36).

Emoción asegurada y ganador incierto, pese al monopolio de la delantera salmantina. Errores repartidos entre unas que no sentenciaban y otras que no lograban el “sorpasso” cuando se ponía a una canasta. Hasta que Mikulasikova primero y Soriano después sentenciaron el triunfo del Avenida.

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