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DESINVERSIÓN EN LATAM
“Practicamente corriendo, y casi huyendo”… Así definieron esta semana diferentes analistas económicos la venta de Teléfonica de su filial peruana, operación de desinversión tras la que el grupo se despide del país con pérdidas millonarias, una venta más que simbólica y un enorme alivio por lo que deja tras de sí.
El grupo español vende por 3,7 millones de soles peruanos (en torno a 900.000 euros) a la compañía argentina Integra Tec International una filial en concurso de acreedores y que presentaba una deuda de 1.240 millones de euros al cierre de 2024. La operación incluye la venta del 99,3% de las acciones y de créditos financieros impagados y supone cerrar una de los capítulos que más dolores de cabeza y problemas ha representado para la compañía en Latinoamérica, suponiendo además su marcha práctica y real de un terreno del que intenta escapar a toda prisa dejando un reguero de problemas, episodios de mala gestión, denuncias y sanciones.
El pasado 14 de febrero, la filial Telefónica del Perú solicitaba acogerse y entrar en concurso de acreedores
No es además la primera de sus huidas, puesto que antes ya lo hizo de Argentina o Colombia, aunque sí es especialmente significativa puesto que su marcha de Perú llega con pérdidas acumuladas, y con la única perspectiva de ir cada día a peor.
El pasado 14 de febrero Telefónica del Perú solicitaba acogerse a un concurso de acreedores con el objetivo, o al menos eso decía en sus argumentaciones, de abordar la reestructuración financiera y de sus operaciones.
En este contexto, Telefónica Hispanoamérica concedió un crédito mercantil a la filial peruana de hasta 1.549 millones de soles peruanos, alrededor de 370 millones de euros, para mantener operaciones y alcanzar una solución, si bien los fondos solo atenderían a las necesidades “de caja”. Llevaba un tiempo sin embargo la compañía trabajando con la única y manifiesta intención de desprenderse de un negocio lastrado por los conflictos permanentes con la Hacienda peruana, la pérdida de clientes y la devaluación de la moneda, sumados al arbitraje histórico de su conflicto con el Estado, en juego más de 1.122 millones de euros, enfrentada a a una tensa y prolongada disputa fiscal con la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), un conflicto llevado ante el Centro Internacional de Arreglo de Disputas de Inversión (Ciadi), organismo vinculado al Banco Mundial.
En 2024, la filial reportó pérdidas netas de 3.391,59 millones de soles peruanos (872 millones de euros), lo que representa un aumento de 5,5 veces sobre el año anterior. Su facturación fue de 6.020 millones de soles (1.548,5 millones de euros), una caída del 7%. A finales de año, la filial peruana acumulaba una deuda total de 4.838 millones de soles (1.241 millones de euros), siendo la Sunat el principal acreedor, con una deuda de 2.473 millones de soles (634,5 millones de euros), seguida por los tenedores de bonos de la compañía -2.365 millones de soles (606,3 millones de euros)-.
La venta de Telefónica de Perú se fue por tanto fraguando a fuego muy lento desde hace meses, y en enero se aceleró el proceso. La operadora estuvo próxima a vender sus activos en Perú a los antiguos dueños de Win, operadora local de referencia. Ahora, la operación argentina supone que Telefónica Hispam ha vendido a Integra los créditos financieros concedidos a Telefónica del Perú, asegurándose la española cierre y cobro de la venta de su subsidiaria aprovechando la legislación nacional. Más claro, si el Gobierno peruano o los reguladores ponen problemas, las condiciones que pudieran imponer ya serían cosa del comprador.
La multinacional española pagó 2.000 millones de dólares en 1994 por una concesión que ahora vende por apenas un millón en una operación imposible de maquillar. Integra, la compradora, es una firma argentina especializada en reflotar empresas en quiebra. Posee amplia experiencia en América Latina, en telecomunicaciones, servicios públicos, medios, energía, química y recursos naturales, así como en la recuperación de compañías en dificultades financieras y situaciones “especiales”.
La operación de huida del mercado de Telefónica se enmarca en la estrategia de la teleco de reducir su exposición a América Latina, donde la compañía también ha vendido sus filiales en Argentina (por unos 1.200 millones de euros al grupo mediático Clarín) y Colombia (por unos 368 millones de euros).
La filial peruana está en concurso de acreedores desde mediados del pasado febrero, proceso que continúa su curso a pesar de que haya cambiado el accionista principal de la empresa, si bien ya no implica a la teleco española dado que la operación con Integra ya está firmada y cerrada.
La valoración de la venta por parte de distintos analistas reflejaba esta misma semana la operación “de escape” de la compañía de un mercado “quemado” como es el latinoamericano para la teleco. Así lo reflejaba Goldman Sachs tas la subida de Teléfonica, impulsada en Bolsa al desprenderse del lastre peruano. El grupo cerraba la sesión bursátil del pasado lunes con una subida del 3,12%, hasta los 4,12 euros por título, subrayando la agencia que la venta del negocio en Perú confirma la ejecución de la simplificación de la cartera de Telefónica.
Vendió sus divisiones argentina y colombiana y está involucrada en otras potenciales desinversiones
“La venta de los activos de Telefónica Hispam se había anticipado, ya que la estrategia de la empresa es reducir gradualmente la exposición a Hispanoamérica, como reafirmó la dirección en la junta general de accionistas de la semana pasada, y ya vendió su unidad argentina en febrero. La operación se ha firmado y cerrado y el comprador asume todos los riesgos reglamentarios”, destacaba la entidad financiera estadounidense.
Recordamos que Telefónica vendió recientemente sus divisiones argentina y colombiana y también está involucrada en potenciales desinversiones en otras geografías de Hispam...
“Perú ha sido, de lejos, el mercado con peor desempeño de Telefónica en el año 2024”, añadían otros analistas de mercados, que destacaban además los muchísimos problemas a los que lleva enfrentándose el grupo en América Latina desde hace años, por el que valoran como “dudoso” desempeño de su gestión en el mercado.
Caixabank apuntaba por su parte que la salida de Perú se alinea con la visión estratégica de Telefónica para la región de América Latina. “Recordamos que Telefónica vendió recientemente sus divisiones argentina y colombiana y también está involucrada en potenciales desinversiones en otras geografías de Hispam (como Uruguay y México), lo que se alinearía con su enfoque estratégico de vender de forma oportunista su negocio -ya sea parcial o totalmente- en Latinoamérica (excluyendo Brasil)”, agrega Caixabank.
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