Chile construirá una zanja en su frontera con Perú y Bolivia para frenar la inmigración ilegal

Latam

La zanja se extenderá a lo largo de 30.000 kilómetros y estará reforzada con puestos de observación y presencia permanente de las fuerzas de seguridad

El presidente de Chile, José Antonio Kast, visita las obras de la zanja
El presidente de Chile, José Antonio Kast, visita las obras de la zanja | Europa Press

El nuevo presidente de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, se ha desplazado hasta la frontera norte de su país, donde se une con Perú y Bolivia, para anunciar la construcción de una zanja kilométrica concebida para frenar la inmigración ilegal.

Allí, de la mano de un extenso despliegue militar, han comenzado ya las obras de una zanja que se extenderá a lo largo de 30.000 kilómetros y que estará reforzada con puestos de observación y presencia permanente de las fuerzas de seguridad.

Obras de la zanja de Chile en la frontera con Perú y Bolivia
Obras de la zanja de Chile en la frontera con Perú y Bolivia | Europa Press

"Comenzamos a frenar esa inmigración irregular que en los últimos años trajo más de 180.000 personas a Chile", ha proclamado Kast, quien ha anunciado también que ya solicitó al ejército un análisis de sus medios en relación a cómo dotar al país de más barreras físicas para hacer frente también al narcotráfico y al crimen organizado.

Dentro de su plan Escudo Fronterizo, no obstante, también hay todo un "sistema integral" que implica a los países de origen, con la idea de que ellos mismos tomen medidas para que "esas personas permanezcan en su patria", según las palabras del nuevo presidente chileno.

Además, se aprobarán cambios normativos para poder sancionar a personas que transporten o trasladen a migrantes irregulares, así como para convertir en delito la entrada irregular en Chile, según ha apuntado el ministro de Interior del país latinoamericano.

Kast ganó prometiendo mano dura

En la tercera vez que optaba a la presidencia chilena, Kast, hijo de un nazi huido de Alemania y hermano de un ministro de Pinochet durante la dictadura, moderó su perfil con respecto a las campañas de 2017 y 2021, evitando debates sobre cuestiones como la homosexualidad, el feminismo y el aborto, a las que se había opuesto en el pasado de forma palmaria.

De cara a esta cita con las urnas, en cambio, se centró en la inseguridad, el principal problema que declaran los chilenos a pesar de unos datos oficiales que no dan tal dimensión a la delincuencia, y prometió mano dura. Con ese planteamiento, se hizo con el 58,6% de los votos en la segunda vuelta de las presidenciales frente a la izquierdista Jeannette Jara.

Su primera visita oficial una vez transcurridos los comicios fue a Argentina, donde estuvo con su homólogo, Javier Milei. Ya una vez tomó posesión de su cargo, el pasado día 11, su primera firma fue sobre un acuerdo de cooperación con Estados Unidos para el suministro de tierras raras y minerales críticos.

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