La justicia autoriza el gran parque eólico marino copropiedad de Iberdrola en EEUU

RENOVABLES

El proyecto Vineyard Wind 1 podrá seguir avanzando y generará energía para 400.000 hogares en Massachussets

Parque eólico offshore de Iberdrola en Alemania
Parque eólico offshore de Iberdrola en Alemania | IBERDROLA

Un juzgado del distrito de Massachussets ha otorgado la medida cautelar solicitada por el gran parque de energía eólica marina Vineyard Wind 1, propiedad de Iberdrola -a través de su filial estadounidense Avangrid- y del fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), ante la orden de suspensión que fue remitida en diciembre por La Oficina de Gestión de las Energías Marinas del Departamento del Interior (BOEM).

Esta decisión judicial deja vía libre al proyecto y permitirá continuar las actividades de construcción, puesta en marcha y producción inmediatamente. El parque ya está construido en un 95% y está produciendo energía para hogares e industrias de Nueva Inglaterra.

Después de esta resolución judicial positiva para sus intereses, la sociedad Vineyard Wind ha indicado que continuará trabajando con la administración estadounidense "para una resolución rápida y permanente del procedimiento". Apunta también que seguirán los trabajos para completar la construcción del parque "manteniendo la seguridad como prioridad clave, para poder suministrar energía asequible y segura".

A mediados de enero, Vineyard Wind presentó una solicitud en un tribunal federal de Massachusetts para obtener esta orden judicial contra la suspensión de obras de la administración de Donald Trump, que detuvo las obras en cinco concesiones de parques eólicos marinos, entre ellos Vineyard Wind 1. Los otros parques afectados por la decisión eran Revolution Wind, de 704 megavatios (MW) , Sunrise Wind, de 924 MW; Coastal Virginia Offshore Wind, de 2.600 MW; y Empire Wind 1, de 810 MW.

El parque participado por Iberdrola, que ya desde principios de 2024 había ido completando trabajos de puesta en marcha, contaba con la mayor parte de sus aerogeneradores ya produciendo energía desde hace meses para cerca de 400.000 hogares en Massachusetts. La instalación alcanzará una capacidad para generar 806 megavatios (MW).

No obstante, la justicia de Estados Unidos había ido dando la vuelta a la decisión de la administración de Donald Trump y concediendo medidas cautelares como la de Vineyard Wind ya en otros casos, como por ejemplo, a Orsted (Revolution Wind) o Equinor (Empire Wind 1).

Inversión de 3.000 millones de dólares

Vineyard Wind 1 es la primera y gran instalación eólica offshore de Iberdrola en Estados Unidos. El proyecto está participado en un 50% por Iberdrola -a través de Avangrid Power, filial de Avangrid- y CIP y su inversión asciende a unos 3.000 millones de dólares (más de 2.700 millones de euros) que están garantizados mediante contratos con las tres principales empresas eléctricas del estado.

El pasado mes de septiembre la administración de Donald Trump, dentro de su cruzada contra este tipo de renovables, ya puso en el foco a dos proyectos eólicos marinos de Iberdrola -New England Wind 1 y 2- al retirar la autorización para su construcción, aunque ninguno de ellos estaban iniciados. Las órdenes de suspensión de obras y las retiradas de permisos, o la amenaza de hacerlo, se han sucedido en diversos parques eólicos `offshore` desde la llegada del nuevo Gobierno estadounidense

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