"La seguridad energética es ahora una prioridad, y la energía nuclear es la opción óptima"
ENTREVISTA
La directora general de la Asociación Nuclear Mundial, en una entrevista con La Región Internacional, muestra su preocupación por "el futuro económico de España sin energía nuclear", ya que quedará al albur de la volatilidad de los combustibles fósiles importados
El cierre del estrecho de Ormuz, en el marco del conflicto abierto en Oriente Próximo, ha vuelto a situar en el centro del debate la seguridad energética. En un contexto en que la amenaza al suministro y la elevada volatilidad de los precios han expuesto la dependencia global de los combustibles fósiles, la directora general de la Asociación Nuclear Mundial, Sama Bilbao y León, plantea en una entrevista con La Región Internacional la necesidad de extraer de esta sacudida geopolítica una revisión del modelo, que conlleve priorizar una tecnología que combina garantía de estabilidad y bajas emisiones: "la seguridad energética es ahora una prioridad, y la energía nuclear es la opción óptima".
Pregunta. La guerra en Oriente Próximo ha vuelto a poner de manifiesto la vulnerabilidad del mundo frente a los combustibles fósiles importados. ¿Hasta qué punto cree que esta crisis está cambiando el enfoque global hacia la energía nuclear?
Respuesta. La energía nuclear es una parte vital de un sistema energético seguro, asequible y con bajas emisiones de carbono, y ahora que la seguridad energética es una prioridad tanto para los responsables políticos como para la ciudadanía, se están propiciando debates más equilibrados y basados en datos.
P. La guerra ha reabierto el debate sobre la seguridad energética, pero también sobre la seguridad física. ¿Cómo respondería a quienes creen que, en tiempos de guerra, una central nuclear puede convertirse en una vulnerabilidad estratégica?
R. Para que quede claro, atacar una central nuclear viola los convenios de Ginebra, y el Organismo Internacional de Energía Atómica establece siete pilares de seguridad nuclear para proteger las centrales contra amenazas. De hecho, las centrales nucleares se encuentran entre las instalaciones industriales mejor protegidas del mundo. Están diseñadas para prevenir amenazas derivadas tanto de accidentes como de actos malintencionados, incluido el terrorismo, mediante características como zonas de exclusión, estructuras de contención y planes de contingencia integrales. En todo caso, un ataque deliberado contra cualquier instalación industrial, ya sea una central hidroeléctrica, una planta química o una refinería petroquímica, tiene consecuencias ambientales y humanas igualmente graves.
"El mayor desafío de la energía nuclear en el mundo occidental es reconstruir la confianza"
P. ¿Qué obstáculo le preocupa más en relación con el desarrollo de la energía nuclear: las materias primas, los componentes, la ingeniería, la financiación o el conocimiento?
R. El mayor desafío en el mundo occidental es reconstruir la confianza y las capacidades, ya que en otras partes del mundo, como China o Corea del Sur, donde el sector nuclear ha seguido desarrollándose de forma sostenible, esto no representa un problema tan grave. En cuanto a la financiación, es un área clave para nosotros, puesto que el coste de obtener capital inicial para construir nuevos reactores suele ser el mayor gasto durante la construcción; sin embargo, una vez en funcionamiento, la energía nuclear proporciona rentabilidades fiables y constantes a los inversores. Todas las demás áreas de la cadena de valor también requerirán inversión para ampliar la capacidad, ya sea mediante la formación de más personal o el desarrollo de nuevas minas o la capacidad de fabricación de componentes.
P. ¿Resulta preocupante que la energía nuclear se presente como nacional cuando su cadena de valor sigue siendo global y vulnerable, dada su dependencia del uranio?
R. El uranio es uno de los minerales más abundantes de la Tierra. Se extrae a nivel mundial de diversos proveedores y contamos con reservas identificadas desde hace décadas. Los reactores nucleares almacenan combustible para años, lo que los hace altamente resistentes a las interrupciones del suministro. Los reactores actuales proporcionan electricidad continua y fiable, y refuerzan la seguridad energética al reducir la dependencia de los volátiles mercados de combustibles fósiles.
P. ¿Cuál de las ideas sobre la energía nuclear que predominan actualmente en el debate público considera más desacertada? ¿Qué crítica, en cambio, es legítima?
R. La mayoría de las objeciones históricas a la energía nuclear —seguridad, residuos, coste— se comprenden y abordan cada vez mejor. De hecho, la energía nuclear es un ejemplo de éxito en todos estos aspectos: cuenta con un excelente historial de seguridad y el menor impacto ambiental de todas las fuentes de energía, hasta el punto de que la industria nuclear gestiona todos sus residuos, algo que ninguna otra fuente de energía hace. Existen muchas soluciones en la actualidad: Finlandia pronto inaugurará el primer depósito geológico profundo del mundo, Francia lleva tiempo reciclando y reutilizando sus residuos... En cuanto al coste, si bien se caracteriza por elevados costes iniciales de construcción, una vez en funcionamiento, los reactores nucleares ofrecen algunos de los precios de electricidad más bajos y estables durante 60, 80 o incluso 100 años.
P. ¿La transición energética global conlleva el riesgo de crear nuevas dependencias, esta vez no del gas o el petróleo, pero sí de la tecnología y los minerales críticos?
R. El gas y el petróleo se caracterizan por precios elevados y volátiles debido a que las reservas de combustible se reponen en cuestión de días; una situación muy distinta a la de la energía nuclear o las renovables con baterías, aunque estas requieran minerales críticos. Las tecnologías limpias se caracterizan por una inversión de recursos al inicio de su vida útil, pero posteriormente los costes se mantienen estables salvo que su respaldo se haga con combustibles fósiles.
"En Europa, algunos países, como Alemania, Italia o Bélgica, ya están sufriendo las consecuencias del cierre prematuro de sus centrales nucleares"
P. ¿Qué país crees que habrá envejecido peor en términos energéticos durante la próxima década: el que cerró sus centrales nucleares demasiado pronto o el que retrasó demasiado el despliegue de sus energías renovables?
R. En Europa, algunos países, como Alemania, Italia o Bélgica, ya están sufriendo las consecuencias del cierre prematuro de centrales nucleares libres de carbono que funcionaban las 24 horas del día los siete días de la semana. Esto afecta a la seguridad del suministro, a la competitividad industrial y también al cumplimiento de los objetivos de descarbonización. Otros países, como Reino Unido, donde se ha desplegado energía renovable en abundancia pero la nueva capacidad nuclear no ha crecido al mismo ritmo, siguen enfrentándose a precios de la electricidad muy elevados, invariablemente determinados por el precio del gas natural.
P. España mantiene su calendario de cierre. ¿Cree que se trata de un error estratégico?
R. Sí, me preocupa el futuro económico de España sin energía nuclear. El progreso y el desarrollo socioeconómico requieren energía abundante, limpia y asequible, disponible todos los días del año, y la energía nuclear proporciona precisamente eso. Por eso los principales consumidores de energía en todo el mundo —la industria pesada, el sector químico, el transporte, la inteligencia artificial— recurren cada vez más a ella. Sin la energía nuclear como fuente de base en las redes eléctricas, España dependería del gas natural y estaría a merced de la disponibilidad y del precio de este combustible fósil importado en los mercados globales; mientras que ahora cuenta con un parque nuclear bien gestionado y de excelente rendimiento que proporciona el 20% de su electricidad de forma fiable y a un precio muy asequible, incluso con la enorme presión fiscal existente. La verdad es que se me ocurren muchas razones para mantener estos importantes activos energéticos durante el mayor tiempo posible, pero no se me ocurre ni una sola buena razón para deshacerme de ellos.
"Estados Unidos, Canadá y Francia continúan innovando y desarrollando la energía nuclear"
P. ¿Estados Unidos sigue liderando el sector o ya está siendo superado por el dinamismo asiático?
R. La industria nuclear es global, con numerosos líderes y una importante cooperación internacional. Si bien China, Rusia y Corea del Sur han liderado la construcción y el despliegue de nuevas centrales nucleares en los últimos años, las tecnologías estadounidenses, canadienses y francesas se encuentran entre las de mayor rendimiento operativo, y estos países continúan innovando y desarrollando la energía nuclear, con muchos proyectos nuevos tanto a nivel nacional como internacional.
P. Más allá de las grandes potencias tradicionales, ¿qué países cree que merecen atención hoy en día porque pueden ofrecer perspectivas sobre el futuro de la energía nuclear?
R. Se prevé que la India, Asia central y el sudeste asiático se conviertan en mercados de gran crecimiento para la energía nuclear, dado que muchos países cuentan con ambiciosos objetivos gubernamentales en materia nuclear para 2050 o están evaluando detenidamente la energía nuclear para garantizar la seguridad energética y la competitividad industrial. Esta es una de las razones principales por las que celebraremos nuestra conferencia mundial sobre la cadena de suministro nuclear en Manila, Filipinas, este mes de mayo: para reunir a las principales partes interesadas en la ejecución de programas nucleares. También se espera que África se convierta en un importante mercado nuclear.
P. En África o Latinoamérica, ¿el principal obstáculo para la energía nuclear es político, regulatorio, técnico o económico? ¿Le preocupa que el auge de la energía nuclear en regiones inestables reabra los debates sobre seguridad nacional?
R. La energía nuclear impulsa el desarrollo sostenible, por lo que puede ser una infraestructura transformadora para los países de ingresos bajos y medios. El lanzamiento de un programa civil de energía nuclear requiere la creación del ecosistema adecuado, que combine la aceptación social, la voluntad política, los marcos legales y financieros, junto con la excelencia técnica y regulatoria.
P. ¿Cree que el mundo occidental ha perdido tiempo mientras otros países consolidaban sus cadenas de suministro, su capacidad industrial y sus ambiciones nucleares?
R. El mejor momento para poner en marcha la flota nuclear de un país fue hace 20 años; el segundo mejor momento es hoy. Nuestro Informe sobre las Perspectivas Nucleares Mundiales muestra que 50 países tienen planes para la energía nuclear. La suma de los objetivos gubernamentales y la finalización de todos los reactores en construcción, planificados y propuestos podría triplicar con creces la capacidad nuclear mundial actual para 2050. Sin embargo, para lograr esta ambición se requiere una acción sostenida por parte de los responsables políticos, los financiadores y los líderes de la industria.
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