El golf convierte al turista de lujo en comprador de vivienda en España

SEGMENTO PRÉMIUM

Uno de cada cuatro visitantes que viajan a España para practicar este deporte acaba adquiriendo un inmueble, un porcentaje que multiplica por cinco al turista internacional convencional

Viviendas junto a un campo de golf
Viviendas junto a un campo de golf | Lucas Fox

El golf está dejando de ser únicamente un reclamo turístico para convertirse en una puerta de entrada al mercado inmobiliario español: la posibilidad de que un turista que ha viajado a España para practicar este deporte acabe adquiriendo una propiedad multiplica por cinco las opciones de que lo haga un viajero convencional.

Lo dicen los datos de la escuela de negocios San Telmo: un 27% de quienes han llegado al país atraídos por el golf termina comprando una vivienda, mientras entre el conjunto de los visitantes internacionales este porcentaje cae al 5,7%.

La diferencia refleja el perfil de un viajero con mayor capacidad adquisitiva y una vinculación más estable con el destino, en el que prevé desarrollar estancias más prolongadas. Y es que quien visita regularmente una zona para jugar al golf acaba familiarizándose también con sus servicios, conexiones aéreas, restaurantes y oferta de bienestar, lo que facilita el paso desde el alojamiento vacacional hasta la compra de una segunda residencia.

Según la misma información de San Telmo Business School, el turismo de golf genera en España un impacto económico cercano a los 16.000 millones de euros anuales, sobre la base de 1,4 millones de visitantes.

Esta conexión entre turismo, deporte e inmobiliario cobra especial relevancia en un mercado marcado por la escasez de producto prime, caracterizado por baja densidad, privacidad, naturaleza y vistas. Tanto es así que, según la inmobiliaria Lucas Fox, el público de este tipo de viviendas ya no se limita a los jugadores más entusiastas, sino que el green funciona como paisaje en otros compradores internacionales.

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