La Paulino sobrevive al declive del ocio nocturno en O Carballiño

OCIO NOCTURNO EN PUEBLOS

El cierre de numerosos pubs en los pueblos ha apagado las noches de fiesta de muchas personas, que antes no veían necesario recorrer grandes distancias para divertirse. Aún así, la sala Paulino en O Carballiño se mantiene con buena asistencia.

Vista del escenario y las pantallas de la sala de fiestas Paulino.
Vista del escenario y las pantallas de la sala de fiestas Paulino. | B. M.

Se a sala abrise todos os días, viriamos todos os días”, dicen Ana, Visitación y Marta. Estas tres amigas llegan desde Lugo a O Carballiño para pasar los domingos por la tarde en la sala de fiestas Paulino, aunque no son las únicas que comparten este plan. A su alrededor, desde la apertura a las 17,30 horas, el local recibe a una multitud de gente que demuestra que la fiesta no entiende de edades para disfrutar.

Asistir cada domingo, y también algunos días festivos, se ha convertido en una cita segura que cientos de personas marcan semana tras semana en su calendario. Da igual si viven cerca o atraviesan Galicia para llegar: “Es que en otros sitios no hay nada igual”, asegura Rosalía, de Monforte. En La Paulino conoció a su pareja hace 11 años, y esa historia de amor aún perdura. A su lado está María Rosa, carballiñesa que acude fielmente cada fin de semana desde su juventud, en la época en la que el local comenzó a funcionar como espacio de ocio nocturno. “Vengo a pasármelo bien. Bailo menos que antes, pero disfruto. Con buenas orquestas, buenas amistades… Yo a este lugar le pongo un diez”, afirma entre risas.

El gran espacio de la sala, la música en directo y la amplia pista de baile son algunos de sus mayores atractivos

No muy lejos de ellas, María guarda el sitio que tiene reservado en la sala para ella y su pandilla. Llega siempre a primera hora para asegurarse de que nadie más ocupe su rincón especial, donde admite que se ha celebrado “desde o máis bo ata o máis malo”. “Coñezo á maioría de xente que vén, xa sexan de Xinzo, Lalín ou de por aquí cerca. Se me preguntas, A Paulino é o mellor lugar deste tipo que hai dentro e parte de fóra de Galicia”, expresa sin la más mínima duda. Estas afirmaciones las defiende su amigo Pepe, quien ha “tirado mucho champán” durante varios eventos ocurridos en la sala, sobre todo cuando alguien encuentra pareja, lo cual confirma que es habitual.

El trío de amigas conformado por Carla, Ana y Mari Carmen se conoció precisamente en La Paulino hace unos cuantos años, y ahora procuran perderse los mínimos domingos posibles en el que consideran uno de sus puntos de encuentro favoritos. Ana, de Asturias, visita la sala desde el 2001 porque le gusta el ambiente, aunque a veces hay tanta gente que el espacio debe hacerse más grande de lo que es. “La semana pasada casi tuvimos que bailar encima de las mesas”, ríe; y sus amigas corroboran: “La sala siempre está a tope y es muy fácil socializar”.

Fiesta local

La afirmación repetida de lo difícil que es encontrar una sala igual para personas no tan jóvenes en Galicia deja claro que ha habido un declive en las noches de ocio en entornos locales. La Paulino ha sobrevivido al cierre de pubs en varios pueblos, aunque atravesando varios altibajos, y hoy parece encontrarse quizás en uno de sus mejores momentos. ¿El reto? Mantenerse así.

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