70 años del encargo de Roosevelt que cambió la economía de EEUU

Publicado: 10 nov 2024 - 08:15

Hay países donde históricamente, tanto los ciudadanos como sus representantes políticos, piensan que la economía, el desarrollo industrial, el empleo… dependen del nivel científico-técnico del país. Y como todo el mundo cree en ello, la I+D+i ocupa un lugar importante es sus presupuestos y normalmente tienen una legislación que favorece las actividades de I+D+i, tanto en el sector público como en el privado. Un ejemplo de ello es Alemania, donde todo el mundo entiende que el principal negocio del país es la tecnología, y que sin innovación no hay tecnología. Hay algunos ejemplos donde esa transformación de la sociedad ocurre porque un dirigente político se da cuenta que tiene que cambiar el principal negocio del país. Eso ocurrió en Corea del Sur después de la guerra de Corea. Sus gobernantes entendieron que tenían que aprovechar las inversiones de EEUU y Japón en dar un cambio radical a su perfil económico. E invirtieron en tecnología, en talento y en I+D+i y a partir del año 1975, cuando la economía coreana dependía de la ganadería y la agricultura, se cambió la mentalidad y el perfil económico hasta convertir Corea del Sur en un país donde el sector agropecuario es el 3% del PIB y su economía es la 10ª del mundo y una de las más industrializadas. La inversión en I+D+i respecto al PIB en el 2022, en Alemania, fue del 3,13%. En Corea del Sur del 4,93%. En España, por tener una referencia de lo que nos importa este tema, como país, del 1,44%.

Nuestra legislación es perniciosa para hacer ciencia y nuestros presupuestos paupérrimos

En EEUU pasó algo parecido a Corea del Sur, pero allí la mente preclara para pilotar el cambio después de la segunda guerra mundial fue el presidente Roosevelt. Antes de la 2GM, la excelencia científica en EEUU estaba vinculada a algunos centros de élite como el MIT, Harvard o el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, centros que se aprovecharon de la fuga de cerebros de la Alemania nazi. Hasta ese momento, EEUU solo había conseguido 17 premios Nobel en disciplinas científicas. Pero Roosevelt fue consciente de que, si EEUU ganó la guerra, fue gracias al ingente trabajo que hicieron los científicos durante la guerra en distintos proyectos, como por ejemplo el proyecto Manhattan. Y el 17 de noviembre de 1944, encargó a Vannevar Bush, ingeniero y científico del MIT que pilotó algunos de esos proyectos, un informe que permitiera establecer una política científica en el país. Bush, con una mente preclara, fue capaz de escribir un informe de poco más de 20 páginas, donde establece un plan de país para el desarrollo económico y tecnológico de EEUU, basado en la I+D+i. Entre otras cosas, en el informe Bush se ponen las bases para la creación de la “National Science Fundation”, la agencia financiadora de I+D más importante del mundo. El resto es historia. Hoy EEUU es la principal economía del mundo, el segundo país que más invierte en el mundo en I+D+i (3,45% del PIB, ¡después de Corea!), y lidera el número de premios Nobel en áreas científicas (272). En España, la población en general y nuestros políticos en particular, desprecian la Ciencia. Nuestra legislación es perniciosa para hacer ciencia y nuestros presupuestos paupérrimos. Hemos tenido algunos posibles “Vannevar Bush”, pero nunca hemos tenido un Roosevelt. Y así nos va.

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