Ana de Bande a todo gas

CLAVE GALICIA

Publicado: 24 sep 2026 - 07:10
Xabier R. Blanco
Xabier R. Blanco | La Región

El aspaviento de Ana Vázquez enseñando un espray de gas pimienta en el Congreso para denunciar que forma parte del material escolar de los niños de Ceuta iba bien hasta que la diputada ourensana perdió el control del bote sin verificar la carga. En el manual de la sobreactuación política el recurso de airear tablas, recortes de prensa, fotos o cualquier objeto personal está quemado. O cativo de cinco meses de Carolina Bescansa acunado en el escaño durante la sesión constitutiva en enero de 2016 es un cromo difícil de igualar. Con la guardería de la Cámara a unos metros.

“Yo enseñé una impresora y luego maduré”, reconoció Gabriel Rufián al ser preguntado en pasillos del Hemiciclo por el bote de gas pimienta en calidad de precursor. En el debate de las generales de 2019, el ciudadano Albert Rivera tiró de adoquín, de los que se lanzaban en las calles de Barcelona en las revueltas por la sentencia del “procés”, y la bufonada acabó en meme, como los que ya protagoniza con ganas Ana de Bande. Más retuiteos para la red.

La diputada mostró el aerosol en su turno contra Grande-Marlaska y cuando el ministro ya había respondido a la siguiente interpelación, la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, acudió al VAR para expulsarla: “Según el artículo 101 y el registro de armas, la botella de gas pimienta que ha enseñado la señora Vázquez es un arma”. La diputada se agitó en su escaño: “No es un arma”. Abandonó la sesión tras dos llamadas al orden, insistiendo que se había ocupado de vaciar el bote en la calle. Ceuta se difuminaba en la polvareda, las búsquedas sobre la catalogación del gas pimienta como arma se dispararon en Google: arma no letal que se despacha en armerías a mayores de edad y con solicitud del DNI.

El PP se armaba de razones para acusar Armengol de usar la presidencia para aflojar el nudo a un ministro en apuros, pero Ana de Bande confió el espray a un mandado con la orden de que lo lavase, este chiscó dos o tres veces en el baño, según reconoció, y once personas tuvieron que recibir asistencia médica por intoxicación, la más perjudicada una mujer de visita al Congreso con una delegación de Mauritania. Es el riesgo de hacer política a todo gas.

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