Ataque a "La Piedad"

TAL DÍA COMO HOY

Publicado: 21 may 2026 - 05:10
La Piedad
La Piedad

Miguel Ángel Buonarotti tenía 24 años cuando esculpió la única obra que firmó en su vida. Y la firmó porque la gente no se creía que fuera suya. Demasiado joven para tanta perfección.

La obra “La Piedad del Vaticano” o “Pietà”, situada en la Basílica de San Pedro de Roma, refleja con una serena belleza el dolor de una madre sosteniendo en brazos el cuerpo de su hijo muerto. Fue realizada por el artista a finales del siglo XV por encargo del cardenal de Saint Denis, embajador del monarca francés ante la Santa Sede.

El 21 de mayo de 1972, un geólogo australiano de origen húngaro, mentalmente perturbado, consiguió burlar la seguridad de la Basílica y asestar con un martillo quince golpes a la magnífica estatua mientras gritaba “Yo soy Jesucristo, resucitado de entre los muertos”.

La imagen sufrió daños de importante consideración en un brazo, codo, nariz y párpados. Inmediatamente se procedió a su restauración y a partir de entonces, la obra se puede contemplar tras un grueso cristal a prueba de balas.

Laszlo Toth fue recluido en una institución para enfermos mentales durante dos años en Italia y luego fue deportado a Australia.

Propina - Los martillazos en la obra de Miguel Ángel

No solo ha sido la “Pietà”, la obra “agredida” del maestro.

El “Moisés”, según cuentan las crónicas, fue martilleado por el propio Miguel Angel una vez terminado.

La leyenda que nos ha llegado es que Miguel Angel, extasiado por su realismo le grito… ¡Habla! Y acto seguido, para despertarle, le golpeó con un martillo en la rodilla.

El “Moisés” (“Mosè” en el italiano original) es una escultura de mármol blanco encargada en 1505, realizada entre 1513 y 1515, y retocada en 1542, centrada en la figura bíblica de Moisés.

Esta obra maestra tiene dos peculiaridades que queremos remarcar: si observas con atención la zona del antebrazo con la que sujeta la tabla de los mandamientos, observarás un pequeño músculo marcado. El cuerpo humano solo contrae este músculo cuando levante el dedo meñique, mientras que en cualquier otro movimiento corporal queda oculto. Y, justamente, Moisés tiene el dedo meñique levantado por el gesto que hace su brazo para sujetar la tabla con los mandamientos.

La segunda curiosidad no tiene tanto que ver con su cuerpo como con el conjunto de la imagen.

Moisés aparece sentado y tiene una especie de pequeños cuernos que se han representado por un error de traducción. En el Libro del Éxodo se narra que cuando Moisés descendió del Monte Sinaí, dos rayos salían de su frente.

Lo que ocurre es que en hebreo, la palabra “karan” significa raya mientras que “keren” significa cuernos, de ahí que Miguel Ángel haya colocado esos cuernos por un error al interpretar los textos bíblicos.

Originariamente concebida para la tumba del papa Julio II en la Basílica de San Pedro, el “Moisés” y la tumba se colocaron tras la muerte del papa en la Basílica de San Pietro in Vincoli.

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