Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
Vergüenza infinita
EL ÁLAMO
Hasta ahora, en orden de prioridades, mis anhelos de máxima felicidad se sustentaban en el regreso de Mourinho al Real Madrid, la jubilación y que se acabe el hambre en el mundo. Hoy incorporo un nuevo anhelo que va directamente al primer lugar, y es que José Luis Rodríguez Zapatero pague por el inmenso daño que ha hecho y sigue haciendo a España. Me dirás que no está bien alegrarse del mal ajeno y tienes razón, pero considero más importante alegrarse del bien ajeno, y eso incluye la justicia, sea o no poética.
He escrito en más de una ocasión que Pedro Sánchez, con toda la ruina que ha traído a España y todo el mal que ha hecho a los españoles, es solo un personaje siniestro nacido de un huevo de serpiente incubado por Zapatero, que siempre ha sido un poquito gallina. Sin Zapatero jamás habría un Sánchez, porque el PSOE anterior al expresidente, pese a sus múltiples pecados, no lo habría permitido.
En todo caso, lo que más nos indigna de Zapatero es su incansable intento de ofrecerse al mundo como un alma beatífica, casi tocada por la Pachamama, para redimir al hombre posmoderno de sus pecadillos capitalistas. Sánchez, al menos, nunca ha presumido de bondad, y cuando imposta un discurso que parece sacado de una sacristía posconciliar con guitarrita y cartulinas coloreadas, no solo sabe que no es creíble, es que le da completamente igual que todos sepamos que tiene serias dificultades para fingir humanidad. No es el caso de Zapatero.
El expresidente socialista, que llegó al poder pisando la chatarra aún humeante de los trenes del 11M, en medio de extrañísimas carambolas nunca bien investigadas, se revistió desde el primer día con una túnica blanca y predicó a cada segundo el evangelio progresista con insoportable insistencia en aleccionarnos sobre nuestro presunto fascismo a todos los que no le votamos. Muchos se lo creyeron durante años, lo que también te da una idea del tipo de bueyes con los que hay que arar en la política española.
Quiso ser el presidente de la paz, el presidente de la democracia, el presidente del talante y el expresidente que siempre sale en segunda fila en la foto de la sospecha, con aspecto celestial, como si estuviera esperando a que alguien inaugure su causa de canonización, mientras –como estamos descubriendo- por detrás maneja con habilidad de mago las manitas, tonteando con sus chinos y sus venezolanos del régimen.
Por supuesto, a mí nunca me ha engañado. Solo creo en los santos de oración y cilicio. Lo de lo santos laicistas se lo dejo a los mismos que creen que salvarán el planeta por comprarse un coche chino eléctrico, o a los que creen que una pandemia se frena caminando a solas por un bosque con mascarillas hasta en las orejas. Sin embargo, Zapatero sí ha engañado a los suyos. No a los líderes, que quien no está en el ajo sabe lo que había ahí, sino a las bases de una izquierda vaciada de principios y de ideas que creyeron en la estúpida sonrisa del leonés y que aún hace unos días se derretían ante su palabrería mitinera.
Tengo todas las dudas del mundo sobre el efecto que el proceso que ahora comienza tras la imputación haga abrir los ojos a los engañados. Y tengo casi la seguridad de que, de aparecer mañana otro Zapatero igualmente bobalicón e igualmente impostor, volverían a respaldarlo, porque lo primero que perdió la izquierda posmoderna fue la capacidad de autocrítica y así se explican la mayoría de sus desdichas. Sin embargo, desde hoy ya nadie podrá decir que el expresidente le engañó con su amplia sonrisa, con sus ansias de paz mundial y con su incansable esfuerzo por inventarse, en los últimos tiempos, una enorme red de beneficencia mundial a favor de los presos políticos, los oprimidos y los pobres.
Se ha levantado de improvisto el telón y Zapatero estaba allí, solo, bajo el foco y con su verdadero rostro. Y de pronto, en una fotografía velocísima, tenemos la imagen que mejor explica todo lo que está mal en España desde su presidencia.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
Vergüenza infinita
Itxu Díaz
EL ÁLAMO
Al desnudo
Fernando Lusson
VÍA DE SERVICIO
Unos "jodidos", otros encantados
David Alvarado
Lecturas de fin de ciclo, a un ano das xerais
Lo último
IMPULSO Á LINGUA GALEGA
Un milleiro de alumnos de Ourense toman a palabra na loita polo galego no Correlingua
ERASMUS EN OURENSE
Turquía y As Burgas, unidas por la música
POLÍGONO AGROFORESTAL
O Riós recupera terreos para cultivos leñosos e o aproveitamento de castaña
"UNHA LARGA LOITA"
A Gudiña recupera un tren, pero avisa: "No es suficiente"