Aumentar la liquidez

CAMPO DO DESAFÍO

Publicado: 05 may 2026 - 00:40
Opinión en La Región
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Warren Buffet es un legendario y veteranísimo gestor de inversiones norteamericano que, a través de su brazo inversor Berkshire Hathaway, mueve activos diversos, de acciones a títulos de deuda pública y privada, por un valor que puede rondar el billón, con b, de dólares. La presentación de sus resultados anuales, a los que acompaña un sobrio informe que se lee con atención minuciosa por los ahorradores e inversores de todo el mundo, son acontecimientos masivos que Buffet aprovecha ahora para realzar los éxitos de su sucesor Greg Abel y, siempre, para publicitar el consumo de Coca-Cola y hamburguesas de McDonalds, dos de sus empresas participadas. El estilo inversor de Buffet se fundamenta en elegir buenos valores infravalorados por el mercado y, una vez comprados, mantenerlos en cartera por largo tiempo.

Como es natural, estas fórmulas en apariencia tan sencillas, no son fáciles de adoptar y menos aún mantener con el rigor y disciplina debidos. El ilustre economista John Maynard Keynes, que destacó entre otras muchas actividades por su buen ojo para las inversiones en acciones, divisas o materias primas, también consideraba que la relación entre un inversor y sus acciones debía ser la de marido y mujer, es decir, un ejercicio de fidelidad o, dicho en términos menos domésticos, una forma de compensar la volatilidad de las inversiones. Con todo, el propio Keynes consideraba que en el Estado y la empresa capitalista es fatal tener principios: “Deben ser oportunistas en el mejor sentido de la palabra, vivir acomodándose y con buen sentido”.

El estilo inversor de Buffet se fundamenta en elegir buenos valores infravalorados por el mercado y, una vez comprados, mantenerlos en cartera largo tiempo

Volviendo a Warren Buffet y sus siempre muy reflexionadas decisiones, se sigue con atención la estrategia adoptada en los últimos años para proteger los intereses de la multitud de depositantes que le confían sus ahorros. Además de continuar batiendo con comodidad los rendimientos de los principales índices, Berkshire Hathaway se ha distinguido por deshacerse de más acciones y otro tipo de títulos, que de comprarlos. Algunos analistas han interpretado esta estrategia como un signo de desconfianza hacia las decisiones político-económicas de Donald Trump y su entorno de empresarios inmobiliarios y líderes tecnológicos. Buffet siempre ha sido discreto respecto de sus ideas políticas y prudente en cualquier manifestación en este sentido, que él consideraría un menosprecio a la confianza de sus clientes. Sólo llevado por el celo con que cumple con esta misión, habría asegurado ser contrario a la política arancelaria impuesta por Trump a las importaciones. Un comedimiento que no oculta la evidencia de aquella preponderancia vendedora sobre las compras de nuevos títulos.

Si alguna lección gratuita podemos obtener de los últimos pasos del rentabilísimo conglomerado financiero inspirado por Buffet y ahora dirigido con acierto por Abel, sería el de que conviene reducir riesgos y elevar los saldos de liquidez.

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