Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
No se le nombra mucho o salvo cuando es imprescindible para no desatar sus iras, como si ese subterfugio fuera a servir para algo cuando se desata su furia. Pedro Sánchez evita citarle y prefiere hacerlo a su lacayo -o jefe- Elon Musk. Pero cualquiera de las acusaciones que se dedican al presidente del Gobierno español palidecen comparadas con las del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Cuando se dice que Sánchez coloniza todas las instituciones del Estado es un aprendiz con respecto a Trump. Cuando se afirma que trata de controlar a los jueces, Trump directamente les ignora y si le dicen que no puede deportar a dos centenares de venezolanos a El Salvador, pues los mete en un avión y Bukele está encantado de recibirles y de enchironarlos.
Pedro Sánchez evita citarle y prefiere hacerlo a su lacayo -o jefe- Elon Musk
Vamos, lo mismo que en Italia cuando los jueces devolvieron a ese país a los deportados a Albania y Meloni obedeció de inmediato. Es la diferencia entre quien respeta el Estado de derecho y quien lo desprecia. Sánchez es un alevín de autócrata comparado con Trump que es capaz de cambiar el orden internacional de un plumazo con sus amenazas de invasión a países soberanos, o de hacerse con las riquezas de otros.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último