Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
Sánchez rebosa satisfacción
CLAVE GALICIA
Hay dos maneras de sujetar la columna para que no se caiga: estudiar y preguntar hasta argumentar con suficiencia o contar lo que se ve. Sólo Julio Camba conseguía un enfoque periodístico desde la cama de la habitación 383 del Palace de Madrid.
La bofetada de viento al intentar asomar el flequillo por la ventana recomienda que no está la mañana para jugar a aquaplaning por carretera. El cineasta vigués acaba de llegar de Argentina con material para mostrar y una impresión en primera persona de la política de Javier Milei, pero hay que aplazar el pase. Con el cambio de siglo aterrizó en La Habana entonando “La guitarra del joven soldado” como Silvio Rodríguez y dos años después salió de Cuba renegando del castrismo y la trova que lo cantaba.
Ahora le ha dado por el anarcocapitalismo y envía pódcasts de fulanos que dicen que con lo que pagan en impuestos operan dos veces de cáncer y varias de cadera a sus madres en la sanidad privada. No quieren entender que esto va de que operen también al que no ha podido contribuir tanto, de humanidad; que detrás de ese discurso contra la presión fiscal que se puede discutir pero no suprimir se esconde un auténtico cabroncete. Pero el tío argumenta en línea recta hasta cuando cambia de opinión. A veces tiene razón.
Con el cambio de siglo aterrizó en La Habana entonando “La guitarra del joven soldado” como Silvio Rodríguez y dos años después salió de Cuba renegando del castrismo y la trova que lo cantaba.
Sin película en Vigo y con la borrasca Nils callejeando a la hora de la compra, la tienda del leído comerciante coruñés se presentó como puerto refugio cuando se puso a jarrear por la espalda. Llevaba semanas sin pasar por el folio, pero los últimos quince días su única preocupación era el latigazo en el nervio ciático que lo inmoviliza. Ayer tenía mejor cara y una historia que le acababa de llegar al mostrador. Un colega desde el colegio, el primero en apuntarse a Podemos, hincha de Pablo Iglesias y del alcalde Xulio Ferreiro hasta que bajó la Marea, también de los primeros en desencantarse, se pasó por la tienda para charlar de política. “Está echado a la derecha, incluso defendió la teoría conspiranoica de la ultraderecha sobre el gran reemplazo de la población blanca, cristiana y europea”. El primero en dar la turra con Podemos ahora le recomienda pódcasts anarcocapitalistas. En este tiempo el camarada camarero ha pasado a ser el dueño.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
Sánchez rebosa satisfacción
Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
La cadera del anarcocapitalista
Itxu Díaz
EL ÁLAMO
Ruido sobre ruido
Pilar Falcón
DÍAS Y COPLAS
En Aragón se suda
Lo último
CENTROS VALENCIANOS EN EL EXTERIOR
Convenio entre el Consell, el Ayuntamiento de València y la Junta Central Fallera para facilitar la participación de los CEVEX en las Fallas
HOMENAJE DEL CRE DE PARÍS
Antonio García Tejedor, a sus 99 años es el consejero en activo de un CRE, más longevo del mundo