Canteras sin cantera

CLAVE GALICIA

Publicado: 01 jul 2026 - 06:40
Xabier R. Blanco
Xabier R. Blanco | La Región

Aquí tenéis que ser muy ricos porque los cercados están hechos casi todos de piedra”. El turista se inclina para fotografiar “un dos nosos valados” con ceremonia de Pórtico de la Gloria. El material más a mano en un país granítico, pero dispuesto por canteros que contrataría el Maestro Mateo para las obras de la Catedral de Santiago por su dominio de la técnica de piedra seca. Le sorprende el pequeño tamaño de las fincas en la telaraña de piedra. Las herencias a partes iguales y un minifundio que permitía el sustento de una familia y el reparto ordenado de las cosechas. Un seguro natural contra las incidencias meteorológicas. El minfundio necesita un repaso objetivo que le sacuda la mala fama porque la cartografía indica la manera de hacer sostenible una tierra.

La Federación de Áridos (FdA) y la Asociación Gallega de Áridos (Arigal) reclaman a la Xunta en un comunicado el impulso de la formación especializada para asegurar el relevo generacional"

En el árbol genealógico de cada casa es raro que no aparezca un cantero o un labrador con habilidades con la piedra como demuestran los muros y las chimeneas que siguen en pie en los pueblos abandonados. Pero el oficio ha dejado de seducir y no hay cantera. La Federación de Áridos (FdA) y la Asociación Gallega de Áridos (Arigal) reclaman a la Xunta en un comunicado el impulso de la formación especializada para asegurar el relevo generacional. En los próximos cinco años más del 40% de los trabajadores alcanzarán la edad de jubilación y las empresas ya pasan dificultades para cubrir puestos.

El comunicado, según recoge un teletipo, es una llamada desesperada. “Las explotaciones necesitan incorporar operadores de maquinaria, electromecánicos, técnicos de mantenimiento, especialistas en automatización, profesionales de laboratorio, ingenieros y geólogos, para una industria cada vez más tecnológica y automatizada que ofrece oportunidades de empleo de calidad, con puestos de trabajo seguros, estables y bien remunerados”. La llamada es preocupante, las condiciones sugerentes. Un peón en una cantera de granito cobra entre 1.200 y 1.400 euros brutos al mes, un oficial de primera (cortador, barrenista, cantero) entre 1.500 y 1.800 ; el maestro cantero, más de 2.000. Los gallegos no se apuntan y el Supremo propone consultar al tribunal europeo el encaje de la regularización de migrantes denunciada por autonomías del PP. Pedrada.

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