Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
Tal día como hoy
Es ampliamente conocido que la familia real británica es de origen alemán...
Desde 1714 el apellido familiar fue Hannover, que había sustituido a Estuardo, hasta que la reina Victoria se casó con el príncipe Alberto, que se apellidaba Sajonia Coburgo Gotha, y transmitió a sus descendientes este título, incluido a Eduardo, que reinó tras su madre y que llevaba, sin embargo, el apellido de su padre.
Era un apellido que no sonaba muy inglés, de hecho, no lo era en absoluto, así que se empezó a buscar un nombre que fuera exclusivamente británico, pero no se conseguía dar con él.
En 1910 subió al trono Jorge V, hijo de Eduardo VII y cuatro años después estalló la Primera Guerra Mundial, conflicto que enfrentó al Reino Unido con Alemania, entre otras naciones.
Los ingleses empezaron a mostrar un sentimiento anti alemán cada vez más profundo y la familia real se dio cuenta de ello.
Por si eso fuera poco, en julio de 1917, Londres fue bombardeada por una división alemana formada por aviones conocidos por Gotha, y esto ya fue demasiado.
Jorge V, por recomendación del primer ministro, Lloyd George, tomó la decisión de cambiar no solo el nombre de su casa, sino también su apellido y para ello se eligió Windsor, un nombre completamente británico y el mismo nombre del castillo que ha servido de residencia a los monarcas ingleses desde hace más de mil años.
En ese momento se fundó la Casa Windsor.
Fue el 17 de julio de 1917.
Una leyenda urbana atribuye a Groucho Marx la frase “Estos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros”.
La realidad: apareció en un periódico de Nueva Zelanda en 1873, en la forma “Estos son mis principios, pero si no les gustan, yo los cambio”.
Mencionada por Julius Henry ‘Groucho’ Marx (1890 – 1977) en la película ‘Una noche en la ópera’, dirigida por Sam Wood, en 1935;
La atribución de la inveción cita a Groucho se publicó por primera vez en el Legal Times en 1983, algunos años después de su fallecimiento.
En cualquier caso, con esta fórmula se describe a la persona que acomoda su discurso, para decir lo que el público quiere oír.
En España tenemos una muy grafica que es cambiar de chaqueta
El origen de este dicho, que significa cambiar de opinión o de partido político, lo explica el folclorista Luís Montoto en su libro: Un paquete de cartas: “Dice un escritor que el modismo viene de que cada partido o fracción de guerra, política o religiosa, solía distinguirse por la casaca, túnica o sobrevesta que llevaban sobre la armadura de malla o hierro”.
En las guerras de religión, en Francia, los católicos solían llevar las túnicas o sobrevestas sembradas de cruces de color rojo, mientras que los calvinistas, para distinguirse de aquéllos, las usaban blancas y sin cruces.
Y como, además, las túnicas por lo común estaban forradas de tela de otro color, se valían de esta circunstancia en ciertos lances y accidentes de guerra, volviendo la sobrevesta o casaca del revés, según mejor les convenía, hasta salir del apuro o compromiso en el que se encontraban.
“Hay otra versión que sitúa el origen de este dicho chaquetero en la versátil conducta del duque de Saboya, Carlos Manuel I.
Éste tan pronto se aliaba con Francia como con España. Y en este ir y venir se ponía su jubón, blanco de un lado y rojo del otro, cuando abandonaba la causa del primer país por la del otro.
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