Ramón Pastrana
LA PUNTILLA
Esencias
MUJERES
Santiago de Compostela y su catedral milenaria. ¡Cuántos “croques” para alcanzar más inteligencia insuflada por la figura pétrea del Maestro Mateo, autor del bello Pórtico de la Gloria! Ignoro si daba resultado el cabezazo, pero en todo caso, había que intentarlo. De hecho, todos los que practicábamos ese “suave” contacto, salvo quienes se daban duro, llegamos hasta hoy, sin necesidad del avance de los medios actuales. Bastaba con el querido Maestro, digo yo. Dicha catedral, al igual que la ourensana, sobre la que escribiremos despacio, guarda secretos. A través de los siglos y los cambios habidos desde su construcción, acaecieron los hechos que tejieron su apasionante historia, imposible siquiera de esbozar en tan poco espacio. Sus tesoros pueden verse en su magnífico Museo, del que falta mucha riqueza perdida a través de los tiempos.
Catedral mágica que con el sol, parece de oro, debido a la naturaleza que se abre paso entre sus piedras. En sus paredes se encuentran signos herméticos, desapercibidos a simple vista y las firmas grabadas de los canteros que trabajaban las piedras.
La catedral contiene el Codex Calixtinus, una joya con grandes contenidos como los milagros del Santo Apostol, tan curiosos y desconocidos. Esta maravilla fue robada hace años y cuando se rescató se encontraron anotaciones en sus páginas. Seguro que quienes cometieron tamañas barbaridades nunca se dieron un “croque” en la cabeza del santo. Entre los muchos vaivenes de la catedral,se cuenta que su cuidador tenía su vivienda sobre los tejados de la misma, y en ellos criaba gallinas y otras especies para su cocina. Esto no se suele contar, pero los más ancianos del lugar lo saben, como muchas otras rarezas, porque ellos son la memoria viva.
Otra curiosidad es la capilla de la Corticela, ya que no es capilla, sino una iglesia independiente de la Catedral, y todavía parroquia, que por circunstancias de remodelaciones, se accede a ella desde el interior del templo. Es lo que queda de un oratorio del siglo IX, por tanto más antigua que la Seo. Catedral mágica que con el sol, parece de oro, debido a la naturaleza que se abre paso entre sus piedras. En sus paredes se encuentran signos herméticos, desapercibidos a simple vista y las firmas grabadas de los canteros que trabajaban las piedras. Pero lo que más fascina es que, según mi querido y tristemente fallecido Dr. Carro Otero, inigualable conocedor de todo lo concerniente a Santiago y su catedral, la Lámpara votiva que pende ante el altar mayor la donó el Gran Capitán. Belleza, arte, pensamiento, cultura, religión, historia.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Ramón Pastrana
LA PUNTILLA
Esencias
Manuel Herminio Iglesias
DENDE SEIXO-ALBO
Primeiro, os dereitos humanos
Miguel Michinel
TINTA DE VERANO
Maia y Saturno
Alfonso Villagómez
Por qué el Supremo ha juzgado a Ábalos
Lo último
OBRAS E SALARIOS
Bande aproba un orzamento superior aos dous millóns
SIN PLAY OFF
El Barco y el Barbadás despiden la liga el domingo
"DEBERES FEITOS"
Polémica en Trasmiras al no pedir ayuda por daños
OBJETIVO: 3.000 EUROS
Arteficial de Ribadavia busca apoyo para asegurar su futuro