Manuel Orío
RECORTES
Andalucía pide paso
El estatuto del ciudadano en relación con la Administración Pública está compuesto por el derecho fundamental a la buena administración y sus derechos componentes, así como por los deberes que definen también la posición jurídica del ciudadano. Derechos y deberes son expresiones de la naturaleza dinámica y activa que hoy el Estado Social y Democrático de Derecho demanda de los ciudadanos en sus relaciones con las Administraciones Públicas.
La clave está en que las personas entiendan que son los verdaderos soberanos y que los políticos y funcionarios, gestores y administradores de intereses del común rindan cuentas ante quienes somos los auténticos dueños y señores de la cosa pública: los ciudadanos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
REAL ACADEMIA GALEGA DE CIENCIAS
María Martimón, paleoantropóloga ourensana: "La ciencia es muy a la gallega, siempre suele responder con otra pregunta"