Comienza la gran guerra comercial

Publicado: 03 feb 2025 - 20:30

Algunos la llaman ya tercera guerra mundial. No es una guerra convencional, no hay bombardeos, carros de combate, drones y miedo a que entren en juego las armas nucleares. No. Es una guerra comercial de consecuencias inimaginables, en la que se adivinan ya dos seguros vencedores: Estados Unidos y China.

La UE, en cambio, sí sigue con la máxima atención los movimientos arancelarios de Donald Trump, que desde el mismo día que ganó las elecciones, dos meses antes de ser presidente, ya demostró su escaso interés por los problemas europeos

La Unión Europea se prepara sabiendo que llegan momentos difíciles, críticos. El dirigente que la ha anunciado, lo ha hecho con tiempo sobrado para que los países a los que más afectará tomaran sus decisiones. Pero Donald Trump ha podido comprobar que no se habían preparado para lo que le iba a llegar en cuanto jurara su cargo.

Colombia fue la primera en rendirse: se negó a aceptar los aviones de inmigrantes devueltos por EEUU e inmediatamente Trump anunció que subía sus aranceles el 25 por ciento. Petro no tardó ni dos horas en aceptar los aviones con los retornados. El siguiente objetivo era Méjico, por ser el país con mayor presencia de ciudadanos ilegales y porque desde Méjico llega el fentanilo en toneladas; las víctimas de esa nueva droga se ha cobrado ya docenas de miles de vidas de ciudadanos estadounidenses. Trump también anunció subidas arancelarias, y la presidente Sheinbaum prepara la respuesta adecuada, pero se da por hecho que va a ceder. Canadá se ha avenido ya a negociar y China juega fuerte porque su mercado es fundamental para Estados Unidos, se trata del segundo país más poblado del mundo, después de India.

Putin mantiene buenas relaciones con Trump, y además al ruso le importa más en este momento que el americano apoye un acuerdo para poner fin a la guerra de Ucrania, que la guerra arancelaria; entre otras razones a Putin le preocupan más los costes de la guerra que el precio de sus exportaciones, ya habrá tiempo de negociar aranceles. Pero la UE, en cambio, sí sigue con la máxima atención los movimientos arancelarios de Donald Trump, que desde el mismo día que ganó las elecciones, dos meses antes de ser presidente, ya demostró su escaso interés por los problemas europeos. De hecho, ha mantenido una larga entrevista telefónica con el premier británico, Keir Starmer, y han acordado que Trump viajará pronto al país que ha quedado fuera de la UE tras el referéndum que dio vía libre al brexit. La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, no recibe buenas noticias: Trump no oculta que la UE no se encuentra entre sus prioridades.

No han pasado ni dos semanas desde la toma de posesión de Trump y se han producido ya cambios en el mundo que predicen que la economía y las políticas comerciales del globo las marcarán la Casa Blanca y el Departamento de Estado.

Contenido patrocinado

stats