Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
SUEÑOS DE OLIMPIA
Excepcional espectáculo deportivo en la final de la Copa del Rey de fútbol. Bochornoso momento previo al partido por parte de dos partes fundamentales. Un finalista y el estamento arbitral.
Las declaraciones de De Burgos Bengoetxea y González Fuertes provocaron otro pataleo del Real Madrid
El Real Madrid lleva una temporada quejándose del colectivo. El problema es que, a su juicio, no denuncia una decisión perjudicial y puntual de un partido, sino una tendencia contínua y predispuesta.
Y lo más grave, lo hace a través de su canal oficial o mediante escritos con el sello del club. Con tono y maneras impensables década atrás para un club que presumía de “señorío”.
Es comprensible el malestar en el Comité Técnico. No sólo por la actitud constante de Real Madrid, sino además por las del FC Barcelona y otros clubes de la Liga Profesinal. Por un momento, todos los equipos culparon de sus derrotas “a los del silbato”.
Podemos entender perfectamente a los árbitros. Son parte fundamental de este deporte y se les debe respeto máximo. Pero elegir la rueda de prensa previa al partido para regañar a uno de los finalistas y amenazar con “medidas” no era ni el lugar ni el momento. Y sí pedir “la colaboración de todos” por el bien del fútbol español.
Las declaraciones de De Burgos Bengoetxea y González Fuertes provocaron otro pataleo del Real Madrid. Una amenaza de plante -impensable con Santiago Bernabéu y habitual con Florentino Pérez- sofocada entre la Federación, CSD y -se dijo- la vicepresidenta María Jesús Montero. (Suponemos que la Ministra les amenazó con un nuevo impuesto).
Hubo final. Y fue un fabuloso espectáculo por parte de ambos. El FC Barcelona fue elegante en la victoria y el Real Madrid en la derrota. Todo lo demás sobra. Viva el fútbol.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
PODCAST Y VÍDEO
El primer café | Jueves, 26 de marzo
BALONCESTO FEMENINO
El primer brindis de Suso Garrido por el Ensino