Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
CLAVE GALICIA
Europa se debate entre colgarse de China por el cuello o besarle el culo a Donald Trump. El primer dilema es la advertencia del presidente de Estados Unidos sobre las consecuencias de acercarse al gigante asiático –Pedro Sánchez ya está allí–, el segundo su descripción literal sobre los contactos diplomáticos –la presidenta de Italia Giorgia Meloni va para la Casa Blanca –que le están pidiendo para negociar un rebaja del castigo arancelario.
Porque en un día “histórico para Galicia”, según lo definió el presidente Alfonso Rueda, los marmiteros habituales permanecieron callados. Se esperaba el comodín de la llamada, aunque la febrícula agradeció el silencio
Los compañeros de Economía y Política, secciones marcadas por la agenda, se tienen que estar sintiendo como los de Deportes a minutos de la hora del cierre en un partido con marcador incierto. A vuelta de consulta de la página web de La Región para confirmar que Sánchez es el preferido de China para negociar un acercamiento y que Meloni no sólo pedirá por el aceite y el vino italianos, mientras la UE amaga por unanimidad, salvo Hungría, con aranceles del 25% sobre 21.000 millones de compras a EE UU, Trump acababa de decidir una negociación de carrete largo para su espectáculo. La entrada para pinchar la globalización le puede salir cara hasta a los norteamericanos. Trump pausa durante 90 días la aplicación de los aranceles excepto a China que se los eleva al 125% como respuesta al 84% impuesto por Pekín.
Arquímedes podía mover el mundo con un punto de apoyo, Trump lo puede escarallar con un golpe de lengua y al chófer de anécdotas le cuesta cambiar de párrafo si no ha visto o escuchado algo fresco para presentar en el folio. Mientras dure el positivo de covid hay que seguir tirando de los compañeros de la web para enfocar la jornada. Porque en un día “histórico para Galicia”, según lo definió el presidente Alfonso Rueda, los marmiteros habituales permanecieron callados. Se esperaba el comodín de la llamada, aunque la febrícula agradeció el silencio. Fue un día en el que se formalizó en el Pazo de Raxoi el traspaso de la ordenación y gestión del litoral del Gobierno central a la Xunta, las primeras competencias asumidas en 17 años. “Histórico”, proclamó antes de la firma Rueda en el Parlamento. “Unha competencia en 16 anos, que quere, que o saquemos en volandas?, le contestó la nacionalista Ana Pontón.
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