Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
la puntilla
Como suele decirse, no podía ser de otra manera, porque no ya la responsabilidad, sino directamente la culpa es suya, aunque defienda una posición que es mayoritaria entre la población española. La culpa de que Melody haya quedado antepenúltima en el festival de Eurovisión es de Pedro Sánchez que la recibió en su despacho y aún más, porque RTVE puso un rótulo antes de que comenzara el festival en apoyo a la causa palestina, que por supuesto no se vio en las televisiones de otros países. Que los eurofans españoles otorgaran doce puntos a la canción israelí, suena raro, muy raro. Y la euforia del gobierno israelí acerca de cómo ha hablado el pueblo español es una engañifa que por lo visto ha comprado el Partido Popular, que en su labor de oposición no le importa caer en el ridículo con su afán de atribuir a Sánchez todo lo que sale mal. Otros países siguiendo la estela de RTVE pedirán una revisión del sistema de televoto que aupó a Israel desde el fondo de la tabla a la segunda posición.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último