Jesús Prieto Guijo
LA OPINIÓN
12,6 segundos
En octubre del 20022 escribí en esta misma sección, bajo el mismo título, algo así: “El desfibrilador tiene que formar parte del mobiliario, como el extintor”. Es tal como lo había leído de Josep Brugada, cardiólogo e investigador y descubridor del síndrome que lleva su nombre. Venía lo dicho, a ilustrar lo que hacía y continúa haciendo la Diputación de Ourense, como administración pública colaboradora con los ayuntamientos de la provincia, con la instalación de Equipos DESA (Desfibriladores Externos Semiautomáticos) y los correspondientes cursos de formación, en los ayuntamientos de la provincia que se acogiesen al plan. El objetivo fue aportar los conocimientos y las destrezas para que toda persona pueda realizar la primera atención ante una parada cardiorrespiratoria, hasta la llegada de personal sanitario. Para muestra de que la Diputación de Ourense predica con el ejemplo ya tenía en aquel tiempo en todos los centros de trabajo Equipos DESA, para poder actuar ante la posible emergencia cardiorrespiratoria.
Dieciséis meses antes, en la Eurocopa de junio del 2021, los que estábamos viendo el Partido Dinamarca-Finlandia quedamos atónitos viendo como en una banda del campo C. Eriksen se desplomaba. Los compañeros más cercanos reclaman raudos las asistencias y algunos nos dimos cuenta como, una vez comienzan a atenderlo, el portero y jugadores daneses hacen gestos para que no se acerquen los compañeros de uno y otro equipo al lugar del desplomado, que con las mejores intenciones acudían a socorrer. Los sanitarios inician la cadena de supervivencia a la víctima -en este caso el jugador-, sobrando todos los demás, que estorban más que aportan. Ya se estaba reanimando con un DESA a Eriksen. ¡Y vaya si lo lograron! Eriksen continúa jugando al fútbol profesional; eso sí, con un pequeño desfibrilador automático implantable (DAI).
La aparición de un paro cardíaco repentino no se puede evitar, pero sus consecuencias, sí, y continuar con vida
¿Y por qué los jugadores daneses se retiran del alrededor cuando su compañero ya está siendo atendido? Pues porque la RCP forma parte del currículo educativo obligatorio en Dinamarca, junto a otros países europeos como Noruega, Francia..., y disponen de los conocimientos de las acciones secuenciales para la recuperación ante un paro cardiorrespiratorio. ¿En España?
La Diputación de Ourense como institución provincial fue una adelantada en este campo. En septiembre del 2016, el pleno de la Corporación provincial, en sesión ordinaria, con el voto favorable del Grupo Popular, Socialista, BNG y la abstención de DO, acordó: El “Programa de cooperación para o cofinanciamento cos concellos de menos de 20.000 habitantes da adquisición de desfibriladores”. Para ello la subvención concedida a cada ayuntamiento era del 50% del importe de la adquisición. Las primeras actividades formativas en esta materia se llevaban a cabo desde 2007, a raíz de la implantación de Equipos DESA en los edificios de la Diputación, comenzando por los de mayor concurrencia: Pazo Provincial, Centro Cultural, Teatro Principal, Pazo Paco Paz… Siendo la Diputación de Ourense la primera de Galicia en implantar estos Equipos en sus centros de trabajo. La aprobación de este Plan, con el consiguiente desenvolvimiento, propiciaría la consideración de Ourense como “PROVINCIA CARDIOPROTEXIDA”. ¡Y así continuamos! El día tres de febrero, previa publicación tras resolución de presidencia, se convocó acciones formativas en el manejo de Equipos DESA.
Quédense con esta sentencia: La aparición de un paro cardíaco repentino no se puede evitar, pero sus consecuencias, sí, y continuar con vida. Según fuentes de la “Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias”, la enfermedad coronaria es la primera causa de mortalidad en los países industrializados, y hasta el 50% de las muertes que origina son súbitas. La prevención de muchas de estas muertes está en nuestras manos.
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